La violencia sexual en Haití ha escaso niveles alarmantes en los últimos primaveras, especialmente en la hacienda, Puerto Príncipedonde el número de casos tratados en una clínica tópico se ha triplicado en los últimos cuatro primaveras, a medida que las pandillas aumentan su control sobre el país.
Médicos Sin Fronteras (MSF) expresó su profunda preocupación por el auge de estos abusos, señalando que no solo ha aumentado el número de víctimas, sino todavía la compromiso de los ataques.
La clínica Pran hombresque lleva más de una período operando, ha tratado a cerca de 17.000 pacientesde los cuales 2.300 fueron atendidos solo en los primeros nueve meses de 2025. De estos, más de 350 fueron niños y hombres. En particular, los casos de alcaldada sexual han involucrado a grupos armados que atacan a sus víctimas en grupos de hasta diez perpetradores, en muchos casos violando a las víctimas de modo múltiple.
MSF destaca un cambio en la demografía de las víctimas. Mientras que ayer de 2022, la fracción de los casos involucraban a menores de 18 primaveras, ahora solo el 24% de los casos corresponde a adolescentes, mientras que el número de adultos mayores de 50 primaveras afectados se ha multiplicado por siete.
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Pandillas como útil de control
El documentación de MSF indica que las pandillas controlan casi el 90% de Puerto Príncipey utilizan la violencia sexual como una aparejo para infundir miedo y afirmar control sobre la población. Los ataques sexuales son comunes en situaciones de secuestracióndurante tomar territorios o incluso como una forma de manipular la distribución de ayuda humanitaria.
“Los grupos armados están utilizando la violencia sexual para aterrorizar, controlar y subyugar a las comunidades“, explicó Diana Manilla Regatojefa de comisión de MSF en Haití. El documentación todavía detalló casos extremos, como el de una mujer de 53 primaverasque fue violada por tres hombres, “lo suficientemente jóvenes como para ser sus hijos”, y luego todavía violaron a su hija.
Desplazamiento y vulnerabilidad creciente
El creciente desplazamiento interno conveniente a la violencia de las pandillas ha aumentado el peligro de alcaldada, con más de 1,4 millones de personas desplazadas en los últimos primaveras. Muchas mujeres y niñas que viven en refugios improvisados enfrentan riesgos constantes de violación, como señaló una mujer de 34 primaveras: “Las madres se ven obligadas a estar cerca de sus hijas, porque a medida que crecen, pueden convertirse en víctimas de violación en cualquier momento“.
MSF todavía advirtió sobre la escasez de refugios seguros para las sobrevivientes. Las mujeres embarazadas, las que tienen hijos o aquellas que requieren atención médica son a menudo rechazadas por los refugios, lo que deja a las víctimas expuestas nuevamente a los peligros que las llevaron a su trauma auténtico.
Bajos índices de denuncia y ataque a atención
Uno de los grandes obstáculos es el estigma asociado al alcaldada sexual, que disuade a las víctimas de denunciar. La equivocación de confianza en las autoridades y el sistema de honestidad haitiano todavía agravan la situación, lo que se refleja en una disminución en la cantidad de víctimas que buscan ayuda en el interior de las primeras 72 horas tras el ataque. En los últimos dos primaveras, la proporción de sobrevivientes que acudieron a la clínica en este plazo se redujo a la fracción.
Adicionalmente, la oportunidad de acoger tratamiento preventivo para el VIH y evitar embarazos no deseados todavía ha disminuido, ya que casi el 60% de las víctimas llegaron demasiado tarde para evitar estos existencias.
Propuestas de posibilidad
MSF instó al gobierno haitiano a asignar más fondos para servicios médicos gratuitos para las víctimas de alcaldada sexual y a crear una diámetro directa las 24 horas para ofrecer orientación y conectar a las sobrevivientes con fortuna esenciales. La estructura todavía destacó la equivocación de apoyo y servicios para las personas desplazadas, que enfrentan una situación desesperante sin opciones adecuadas para reparar sus vidas tras el trauma.
Mientras tanto, algunas organizaciones locales están trabajando para achicar el estigma a través de iniciativas como el uso de artes, teatro y músicaque permiten a las mujeres sobrevivientes compartir sus experiencias de modo segura, como lo hace la estructura chica marron.
La situación en Haití continúa siendo crítica, y MSF insta a una respuesta inmediata y efectiva para malquistar la violencia sexual y mejorar la atención a las víctimas, mientras las pandillas siguen exacerbando la crisis humanitaria en el país.






