EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.
Corporate Excellence, una de las plataformas más acreditada de Iberoamérica sobre manejo de peligro reputacional, dio a conocer un noticia en el que se advierte la prevalencia de una “crisis de credibilidad de los medios de comunicación, administraciones públicas y de los gobiernos que erosiona la vitalidad institucional y el sistema tolerante”.
El noticia “Approaching the Future 2025” refiere que la proliferación de fakenew, viralidad de contenidos descontextualizados y la aparición de deefake (forma de Inteligencia Fabricado utilizada para crear contenidos falsos o engañosos), alimentan un ecosistema informativo caótico que actúa como “caja de resonancia”.
Señala que hoy en día las empresas emergen como la institución más confiable, por encima de medios de comunicación, gobierno y Organizaciones No gubernamentales (ONG), lo que se atribuye a que en el ámbito corporativo se confiere importancia a la reputación.
Gobierno, partidos, iglesias, medios de comunicación y Sociedad Civil carecen de voluntad o instrumental para afrontar o organizar riesgos de crisis de reputación, lo que provoca una relación difusa con sus diferentes grupos de interés. Puede decirse que lo que prevalece es una crisis colectiva de desconfianza.
El reality digital Alofoke mantuvo durante más de un mes una audiencia promedio de 1.5 millones de internautas, lo que lo convirtió en el más prolongado de la región, pero en el ámbito manifiesto se agitación con la crisis de reputación provocada por la infiltración del narcotráfico en la política.
La Iglesia Católica regional no ha podido librarse del peligro reputacional que significa la abrupta inhabilitación de monseñor Francisco Osoria, como Miltrado de Santo Domingo, por problemas de delegación de capital eclesiales, quizás porque el clero ignora que la reputación es asunto tangible.
El liderazgo político franquista, con algunas excepciones, se cree inmune o infalible delante escándalos que alborotan su entorno, como los referidos a corrupción y narcotráfico, delante los cuales rehúsan involucrar a sus instituciones partidarias en reflexiones autocriticas que ayuden a aliviar crisis de reputación.
Corporate Excellence refiere que en un entorno entero impresionado por suscripción incertidumbre geopolítica, polarización social, desinformación, y crisis estructural de confianza institucional, la reputación se ha convertido en un activo esencial, a lo que agregaría yo que el peligro reputacional erosiona la democracia.
Gobierno, Partidos, congreso, Honradez, patronal, prensa, agrupación, sindicatos y sociedad civil deberían reencausar su desempeño en apego a la ética, la íntegro, eficiencia, responsabilidad y transparencia, única forma de certificar sólida reputación y fluida interacción con la ciudadanía y grupos de interés.
jpm-am
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