Sicarios asesinaron a balazos a un corregidor este jueves cuando se dirigía a su despacho municipal, en una zona con esforzado influencia del narcotráfico en la Amazonía central del Perú, informaron autoridades.
Iroshi Uretade 44 abriles y gobernador del distrito de Coviriali, de unos 5 mil habitantes, recibió dos impactos de bala durante un ataque llevado a lado por dos sujetos en motocicleta.
Es el segundo homicidio contra una autoridad municipal peruana a manos del crimen organizado desde el inicio del año. Días antes, el corregidor Edward Amoroto, del distrito de Los Aquijes, en Ica (sur), falleció cuando cumplía 21 días de tratamiento médico tras un ataque armado.
Gravemente herido, Ureta pasó varias horas este jueves en un centro de sanidad de la ciudad de Satipo, en Junín, a unos 400 km al este de Mediacaña, a la aplazamiento de un revoloteo para admitir atención médica especializada en la renta.
“El Seguro Social de Lozanía lamenta el fallecimiento del corregidor, Iroshi Uretaquien falleció luego de ser trasladado por vía aérea (…) y cuando era atendido en una ambulancia” en el interior de un aeropuerto marcial en las alrededores de Mediacaña, indicó esa institución en un comunicado.
Las razones del crimen y la identidad de sus autores se encuentran en investigación, dijo a la prensa específico Cristhian Cerrón, principal policial de Satipo.
“Vamos a esclarecer el caso, vamos a tratar de identificar esa motocicleta”, agregó.
Imágenes difundidas por medios locales muestran a los atacantes en su huida portando cascos rojos.
La región Junín se ubica en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), zona conocida por concentrar la mayoría de los sembrados ilegales de coca del país andino, el segundo productor mundial de cocaína.
Perú atraviesa una difícil crisis de criminalidad. En 2025 se registraron 2.200 homicidios por delincuencia organizada y las denuncias por molestia aumentaron en 19%, según datos de la policía.






