EL AUTOR es periodista y entendido en Política Foráneo. Reside en Santo Domingo.
Estamos en el mes de mayo de 1915. En República Dominicana gobernaba el presidente Juan Isidro Jimenes Pereyra, y Haití estaba presidido por el genérico Vilbrun Guillaume Sam, quien en el mes de febrero había derrocado al presidente Joseph Devilmar Theodore.
El 25 de mayo de ese fatídico año, el genérico Francisco Beltré, de San Juan de la Maguana, comandante marcial de la frontera sur, pasó cerca de Haití, por el banda de Tierra Nueva, donde estaba entonces el telégrafo y las oficinas de migración y aduanas.
Una vez en condado haitiano, el genérico Beltré subió al tren que hacía el trayecto desde la frontera hasta Puerto Príncipe, regenteado por la compañía Ferrocarriles de Plaine du Cul-de-Sac (Conocida como P.C.S). (Por Allen Morrison, https://www.tramz.com/ht/ppe.
El genérico Beltré, quien era dueño de una tenería en San Juan y se dirigía a Puerto Príncipe a agenciárselas a un técnico curtidor haitiano para su empresa, tuvo la infortunio de cruzarse en el camino, rumbo a Puerto Príncipe, con el dominicano Andrés Méndez, natural de Neyba, antiguo soldado de la Custodia de Fronteras. Estando Méndez bajo el mando de Beltré fue sorprendido en un contrabando de mercancías, por lo cual fue expulsado del ejército.
Según informó el cónsul en Juana Méndez Eugenio Lozano, quien estaba por unos días como encargado de negocios eventual en Puerto Príncipe, Méndez vivía en Haití y servía a la Dirección de Seguridad del gobierno haitiano, por lo que aprovechó su influencia para achacar a Beltré de estar participando en una conspiración.

En el momento en que el genérico Beltré pasó cerca de Haití, se había sublevado en boreal el genérico doctor Rosalvo Ganso, antiguo ministro de erradicación del gobierno de Devilmar Theodore y amigo íntimo del genérico dominicano Desiderio Arias.
En la tarde del 25 de mayo el Autoridad de Azua, Fidel Ferrer, telegrafió al secretario de Hacienda Rafael Pérez Perdomo:
“Comandante Custodia Fronteriza, Gral. Francisco Beltré ha sido escaso a prisión en Hayti, parece estar conspirando allí. Las cosas en Hayti van empeorando. Han reforzado las fuerzas haitianas y no permiten advenir dominicanos.-Fido.Autoridad Ferrer”.
Al otro día, Pérez Perdomo comunicó la situación al secretario de Relaciones Exteriores, Bernardo Pichardo, quien de inmediato instruyó a la Representación en Puerto Príncipe resolver la voluntad del genérico dominicano, pero, pese a la insistencia del caudillo de empresa eventual, las autoridades haitianas no liberaron al prisionero.
Acontecimiento
Entonces, la confusión del 27 de julio un terrible acontecimiento sacudió a la sociedad haitiana cuando decenas de prisioneros políticos, entre ellos el expresidente Oreste Zamor, fueron asesinados en la prisión, por órdenes del caudillo de la Policía, genérico Charles Oscar Etienne. En esa aniquilamiento, de la cual fue refrendador el periodista y escritor Stephen Alexis (padre), fue asesinado el genérico Francisco Beltré.
Esa confusión incluso fue asesinado el dominicano Juan Paulino, comerciante, que había sido apresado el nueve de marzo en Croix des Bouquets.
Otro prisionero dominicano, Arturo Moquete, natural de Duverge, salvó la vida porque estaba en una celda aislada adyacente a un haitiano. Una multitud furiosa de parientes de los prisioneros masacrados liberó a Moquete, quien pudo demorar a Duverge y contar lo acontecido a las autoridades dominicanas.
En la amanecer, el cónsul genérico y encargado de negocios Ulises Heureaux Ogando, eventual por abandono del genérico Carlos A. Mancha, informó de la asesinato en prisión del genérico Beltré y de inmediato recibió instrucciones, vía telégrafo, de elevar una nota de protesta frente a las autoridades haitianas, pero Puerto Príncipe caería en un caos histórica.
Tras la aniquilamiento, el presidente Guillaume Sam, temeroso de la reacción popular, se refugió en la Representación de Francia, que estaba al banda del Palacio Franquista, pero hasta allí llegó una turba enfurecida y lo asesinó.
La misma suerte corrió el genérico Oscar Etienne, quien fue perseguido por un clase dirigido por el genérico Edmond Polynice y linchado en la entrada de la delegación dominicana, ubicada en el número 173 de la Grand Rue, hoy Jean Jacques Dessalines. Jean Desquiron, en su obra “Haití en las telediario”, Tomo III, narra que el caudillo de la policía fue asesinado de tres disparos por el genérico Polynice en venganza porque tres de sus hijos habían muerto en la aniquilamiento de la prisión.
Tras los acontecimientos del 28 de julio, el almirante William Carperton, del vapor Washington que rondaba desde hacía días la bahía de Puerto Príncipe, desembarcó sus tropas y ocupó Haití a nombre del gobierno de los Estados Unidos de América.
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