El Pregonero, Perú – El uso del efectivo sigue retrocediendo en las ciudades del Perú, y el sector de movilidad no es indiferente a esta transformación. Cada vez más usuarios eligen remunerar sus recorridos con transferencias digitales a través de plataformas como Yape y Plin, una opción que se consolida por su practicidad y celeridad. Según Maxim, cerca del 20% de los pagos ya se realizan de esta forma, y su billete se ha cuadruplicado en comparación con 2020, lo que muestra cómo esta alternativa ha manada ámbito entre los pasajeros en los últimos primaveras.
Según datos de principios de 2025, Yape cuenta con cerca de 14 millones de usuarios activos en el país, lo que representa cerca de del 69% de la población económicamente activa. Plin, por su parte, ya supera los 4 millones de usuarios, y ambas soluciones digitales lideran el cambio en los hábitos de plazo diario, incluso en sectores como el transporte por aplicativo.
Este comportamiento además se ve reflejado en las aplicaciones de movilidad. Desde Maxim reportan un crecimiento sostenido en la preferencia por realizar transferencias directas al conductor una vez finalizado el trayecto. La simplicidad del proceso, sin exigencia de cargar efectivo ni esperar cambio, se suma a la celeridad de las operaciones, que en la mayoría de casos se completan en pocos segundos.
Entre las ventajas más valoradas por los usuarios figuran tres aspectos secreto: comodidad y celeridadal evitar el uso de efectivo y resumir el tiempo de aplazamiento. Seguridadal disminuir el aventura de robos y contar con registros claros de cada transacción, y control financierogracias a la posibilidad de admitir un historial de gastos y disponer de comprobantes inmediatos.
De acuerdo con proyecciones del portal Statista, el uso de billeteras digitales en Perú pasará de representar el 14% del mercado en 2023 al 28% en 2027, marcando una transformación relevante en la forma en que se realizan transacciones cotidianas.
La cambio en torno a pagos más ágiles, seguros y sin contacto ya es una ingenuidad para millones de peruanos. En ese círculo, la opción de transferir por Yape o Plin en un delirio o un servicio de remisión se vuelve no solo una comodidad, sino una muestra más del avance de la digitalización financiera en el país.







