El Profesión de Salubridad de Costa Rica anunció la modernización de sus disposiciones sanitarias sobre fiebre amarilla y confirmó que mantendrá la inoculación obligatoria para personas que viajen a nuevos destinos considerados de peligro. La valentía se produce en medio de un repunte de brotes en América del Sur y África que ha elevado las alertas epidemiológicas.
La medida, comunicada el 20 de febrero de 2026, argumenta a la revisión de la norma actual y al exploración del comportamiento flamante de la enfermedad. Las autoridades indicaron que la exigencia se aplicará de forma escalonada: desde el 1 de marzo seguirá siendo obligatoria para quienes viajen a Colombiay a partir del 16 de marzo se ampliará a viajeros con destino a Brasil, Perú y países del continente africano.
El Profesión explicó que la vacuna debe aplicarse al menos 10 días ayer del alucinacióntiempo necesario para que el certificado internacional sea válido. De no cumplir con este requisito, los viajeros podrían confrontar restricciones de ingreso en el país de destino o inconvenientes a su regreso.

Las autoridades recordaron que la fiebre amarilla es una enfermedad vírico aguda transmitida por mosquitos infectados y que puede ponerse al día en torno a cuadros graves. Aunque Costa Rica no registra transmisión locorregional desde 1956, en octubre de 2025 se detectó un caso importado en un ciudadano estadounidense que había visitado la Amazonía peruana, lo que reforzó la vigilancia sanitaria.
Datos recientes en Suramérica indican que algunos brotes han ajustado tasas de letalidad cercanas al 50 %especialmente en zonas selváticas con devaluación cobertura de inoculación. Delante este panorama, el Profesión hizo un llamado a la población a efectuar su esquema de inmunización con suficiente anticipación.
Con la modernización, las autoridades buscan acortar el peligro de casos importados y preservar el status taza del país frente a una enfermedad que continúa representando una amenaza en varias regiones del mundo.








