Un tribunal de apelaciones emitió este sábado un equivocación que mantiene la prohibición del despliegue de la Destacamento Doméstico en Chicago, regular por el presidente Donald Trump, aunque permite que las tropas permanezcan bajo control federal.
La Corte de Apelaciones del Séptimo Distrito asimismo autorizó que los efectivos enviados desde Texas permanezcan en Illinois mientras se resuelve la demanda auténtico presentada por los líderes demócratas del estado y la ciudad en un tribunal de pequeño instancia.
Esta valentía se produce menos de dos días posteriormente de que la magistrada April M. Perry bloqueara temporalmente el despliegue de los militares, provenientes de Texas, un estado gobernado por el republicano ultraconservador Greg Abbott, socio cercano de Trump.
La jueza basó su resolución en la partida de “pruebas creíbles” que evidencien un peligro de “alzamiento”, argumento que el Unidad de Jurisprudencia (DOJ) había utilizado para razonar el remesa de tropas.
Tras conocerse el equivocación, el director demócrata de Illinois, J.B. Pritzker, escribió en la red social X: “Donald Trump no es un rey y su filial no está por encima de la ley. Hoy, un tribunal confirmó lo que todos ya sabíamos”, en un mensaje que amplió seguidamente.
El conflicto entre el presidente y las autoridades de Chicago se ha intensificado desde hace un mes, cuando comenzó la operación Midway Blitz, liderada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE), como parte de una campaña de detenciones y deportaciones masivas de migrantes.
Estas redadas han resultado en múltiples detenciones de personas de origen latino, con el objetivo principal de deportarlas, en ruta con la estricta política antiinmigratoria del gobierno republicano.
Las operaciones han generado crecientes manifestaciones ciudadanas, en las que agentes de la Patrulla Fronteriza dispararon el sábado en el ámbito de South Side, hiriendo a una ciudadana estadounidense.
Por otro banda, las estadísticas oficiales del Unidad de Policía de Chicago muestran descensos interanuales en la criminalidad, con una reducción del 28 % en homicidios respecto al mismo periodo del año aludido, y casi un 50 % menos que hace cuatro abriles.






