El autor es economista. Reside en Santo Domingo
POR OMAROY MENDEZ GARCIA
Sin pretender realizar un dictamen empírico del ácido desoxirribonucleico, mencionamos: la corrupción llegó con los españoles y el descubrimiento de américa en el siglo XV, ya que no existen registros para poder afirmar que antiguamente existía corrupción prehistórica en nuestra Quisqueya. Lo que es para mí totalmente cuestionable por el conocimiento empírico que tengo del comportamiento del homo sapiens. Existen múltiples evidencias que sustentan mi meditación al respecto.
En el antiguo Egipto, existen registros de jueces que aceptaban sobornos en granos y reses para asistir a terratenientes en disputas de tierras tras las crecidas del Nilo. En la Antigua Roma, los funcionarios encargados de la Anona (dádiva gratuita de trigo para los pobres, ahora serían los subsidios y las funditas), frecuentemente desviaban cargamentos para venderlos por la izquierda. Es afirmar, usaban el penuria para aumentar su patrimonio, representando ello la forma más disminución de degradación recatado y a la vez compraban silencios y generaban clientelismo.
En la Época Media la simonía, en que nobles compraban obispados para consolidar tierras y diezmos (ejemplo los Borgias). Así como la saldo de reliquias falsas en que trozos de madera se vendían como si fueran de la cruz del Cristo, o huesos de animales como si fueran de santos, tremenda estafa a la fe de sus hermanos. Sin olvidar que hoy tenemos “protestantes”, producto de la Reforma de Lutero, crítico de la saldo de indulgencia con la que se excluía a pobres del Gloria por las carencias para comprarlas, ya que mayormente los ricos eran que podían pagarlas.
En muchas cortes medievales, no se podría conversar con el rey sin antiguamente dejar caer una grasita en la mano de los chambelanes, creando esto un pared de contención para que el humilde recibiera equidad, dando paso por dicha maña a la institucionalización del soborno.
¿Por qué la corrupción ocurre? Indagando desde una óptica de psicología social y la riqueza conductual, la corrupción florece conveniente a tres causas, Primero las Tres Patas del Fraude: a) Indigencia (o presión, máxime que existe la convicción de no hacerlo, serías un pendejo); b) Oportunidad (instituciones débiles); y c) Racionalización (¡todos lo hacen!, ¡el sueldo es bajo!, ¡el Estado tiene mucho!, etc.).
Segundo, el Clientelismo Político, donde se ve el entrada al empleo sabido como cuota por servicios al partido y sin someterse del mérito personal (obviamente es producto del desempleo estructural). Y tercero, la Impunidad Psicológica, donde el cálculo financiero de que el beneficio del acto de corrupción es longevo que el aventura de ser atrapado y condenado (máxime, que se llegaría a un acuerdo…).
Me resisto y no concibo escrito solo planteando problemas (que ya el mundo sabe) sin mostrar propuestas. Por ello deliberadamente inexacto o no, que la decisión no es solo meter multitud presa, sino cambiar la estructura del sistema. Proponemos desde esta tribuna primero, Independencia Vivo del Profesión Notorio: no dependencia del presupuesto o del Ejecutor. Segundo, digitalización radical (Gobierno Digital): mientras menos interacción humana en permisos, compras, trámites y pagos, menos espacio para «macuteo». La tecnología tiene rastreabilidad implícita.
Tercero, eliminar las excepciones que permiten «compras de necesidad» sin exculpación verdadero, que es por donde se escapa parte del presupuesto. Cuarto una Carrera Administrativa Blindada: que el técnico que evalúa un esquema o una transacción en el Estado sea un profesional de carrera que no tema ser cancelado por afirmar «No» a una orden con indicios de ilegalidad. Botellín, educación ética desde la escuela. Desarticular la civilización del “tigueraje”, o del que llega al Estado y no se hace rico es tonto (pendejo). Sexto, eliminar influencia política de la Cámara de Cuentas.
Séptimo, premiar aquel que dirige una institución pública con el ochenta por ciento de su sueldo como pensión, en caso de salir sin probársele actos de corrupción. Ello crearía una presión positiva para hacer adecuadamente su trabajo, que de lo contrario perdería dicho beneficio el cual le permitiría proseguir su estilo de vida el resto de sus abriles. Con esto a pesar de todo el país estaría ganando ya que un solo funcionario se lleva con creces la pensión de treinta de ellos. Así además, le crearía un dilema de costo de oportunidad.
Todo lo precursor bajo el entendido de que la corrupción son las actuaciones del ser humano para realizar actividades ilegales o éticamente reprobables, que conlleven a la apropiación de activos de terceros, para ser adjudicados como propios. Y política y socialmente hablando, sería la ruptura del convenio de confianza, y acto de depredación social.
omaroymendezg@outlook.com
jpm-am
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