Por Leuddy Peralta
Las cooperativas han cobrado gran relevancia como instrumentos de inclusión financiera, mejora regional y billete ciudadana en República Dominicana. Sin requisa, este crecimiento ha planteado retos importantes en términos de regulación, supervisión y gobernanza.
En la presente en país cuente con más o menos de 2,332 cooperativas registradas, de las cuales muchas se han incorporado recientemente (una proporción significativa en los últimos 3-4 primaveras), estas acumulan activos que superan los RD$ 387,000 millones. Se estima que su actividad representa aproximadamente el 12 % del Producto Interno Bruto (PIB).
Las cooperativas aparecen como una alternativa creciente para personas con pequeño ataque a servicios bancario tradicional, democratizando el ataque al crédito.
El movimiento cooperativo en República Dominicana está en un punto de inflexión. Se ha consolidado como actor importante en la peculio social y financiera, con millones de asociados, activos crecientes, y capacidades de movilización de medios considerables. Pero para que su aporte sea sostenible y seguro, se requiere modernizar su regulación, mejorar los mecanismos de supervisión, elevar los estándares de gobernanza y consolidar que todos los actores operen bajo reglas claras, equitativas y transparentes.
La aprobación de una nueva ley cooperativa, el uso extendido de tecnología de supervisión, y el fortalecimiento institucional serán claves para que el cooperativismo continúe siendo una aposento esencial del mejora social y crematístico dominicano.
El Instituto de Exposición y Crédito Cooperativo es el entraña rector del cooperativismo en RD. Fue creado por la Ley 31-63 del 25 de octubre de 1963. Tiene personalidad jurídica propia, patrimonio independiente, autonomía. Su mandato incluye fomentar, coordinar, supervisar, asesorar y fiscalizar el movimiento cooperativo.
La Ley 127-64 es la que establece el situación regulatorio sobre las Asociaciones Cooperativas, la norma 01-17, regula lo que tiene que ver con el régimen de prevención de lavado de activos (PLAFT) para cooperativas, adicionalmente Se cuenta con regulaciones específicas para funcionamiento interno, fiscalización, intervención, arqueo, manuales de procedimientos, etc. Ejemplo: el reglamento para Ley 127-64.
El IDECOOP solo Monitorea en tiempo existente: 49 cooperativas que cuentan con altos activos, usando un sistema informático basado en el maniquí COSO, llamado Sistema de Evaluación Cualitativa de Control Interno (SEC). Esto permite detectar movimientos sospechosos, precaver lavado de activos e identificar riesgos con longevo presteza.
Es bueno memorar que en agosto del 2016 se aprobó y licito un software para el monitoreo en tiempo existente de todas las cooperativas activas del país, un cambio de autoridades dejo este esquema varado y dejado a su suerte, sin supervisión constante no habrá regulación efectiva y eso le juega en contra al sector puesto que empresas solidas se ven involucradas en casos que podrían ser evitados con una supervisión efectiva, recordemos el flamante caso de coopherrera.
Esperemos que las nuevas autoridades del IDECOOP jueguen su papel y trabajen para alcanzar mejor supervisión y fiscalización de las cooperativas que en muchos casos se han convertido en negocios personales de los que la administran, llegando al punto de secuestrarlas y usarlas a su antojo en la búsqueda de sus objetivos personales.
Estamos a tiempo de alcanzar que este pujante sector se reencause y siga siendo sostén y colectividad de mejora de los asociados que en su mayoría son clan que quiere construir una mejor Republica Dominicana.
*Leuddy Peralta es abogado, comunicador y ex director de mejora y amparo técnica del IDECOOP






