
Pimentel, Duarte. – La comunidad de Pimentel amaneció consternada este sábado tras la crimen de una novicio mamá de 35 abriles, quien decidió dejar de estar en su residencia, dejando en la desvaimiento a dos hijos menores.
El hecho ocurrió en horas de la albor y generó gran conmoción entre vecinos y allegados, quienes expresaron su asombro frente a la dolorosa situación. Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido detalles adicionales sobre las circunstancias que rodearon el caso, mientras mantienen abierta la investigación para determinar qué pudo motivar la valor.
El cuerpo de la mujer fue trasladado al Instituto Doméstico de Ciencias Forenses (INACIF) en San Francisco de Macorís, donde se le practican los exploración correspondientes como parte de los protocolos médicos y legales.
Familiares y comunitarios describieron a la novicio como una mujer trabajadora y dedicada a sus hijos, lo que ha profundizado la tristeza en la aldea. Vecinos coincidieron en que siempre se mostró comprometida con sus responsabilidades familiares y laborales, por lo que su partida ha dejado un musculoso impacto emocional.
Este hecho ha reavivado el debate sobre la importancia de blindar los servicios de lozanía mental en el país. Especialistas insisten en la exigencia de ampliar la atención psicológica y certificar comitiva emocional oportuno, tanto a adultos como a jóvenes, para organizar situaciones similares y saludar apoyo a quienes enfrentan crisis emocionales.
La comunidad de Pimentel permanece unida en medio del duelo, mientras familiares y allegados buscan sobrellevar la pérdida. El caso pone de relieve la aprieto de políticas y programas que promuevan la lozanía mental, con acento en prevención, educación y atención temprana, a fin de ofrecer herramientas que fortalezcan la resiliencia de la población.





