La combatividad física, verbal, psicológica o social, ejercida de forma intencionada y sostenida en el tiempo, define al intimidaciónun aberración que continúa afectando a miles de estudiantes.
El psicólogo Ignacio Malodel Instituto Centtaadvierte que cambios de comportamiento, tendencia al aislamiento o dificultades para tumbarse son algunas de las señales más comunes para identificar que un beocio podría estar siendo víctima de acoso escolar.
El Instituto Centta recuerda en un comunicado que el intimidación constituye una “violencia entre pares basada en el tropelía de poder”que se manifiesta en relaciones entre escolares donde existe un claro desequilibrio entre acosador y víctima.
Según los datos más recientes de la OCDErecogidos en el referencia PISA 2024el 6,5 % del alumnado en España sufre acoso escolar de modo frecuentemientras que un 10 % ha dejado de asistir al colegio por miedo o sensación de inseguridad.
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Adicionalmente, el ciberacoso se consolida como una extensión digital del problema. El estudio “Derechos sin conexión”de defender a los niñosrevela que el 11,2 % de los menores ha recibido mensajes de odio o discriminación en crenchay el 10,6 % ha sido víctima de insultos o amenazas. En total, cerca de uno de cada cinco jóvenes ha experimentado o presenciado algún tipo de ciberacoso.
Síntomas de alerta
El doble Ignacio Malo identifica cinco señales esencia para detectar si un chico o adolescente podría estar sufriendo acoso escolar:
- Cambios de comportamiento: acontecer de disfrutar la escuela a mostrar irritabilidad, tristeza o un cambio drástico de aspecto.
- Quejas físicas: dolores de inicio o de estómago sin causa evidente pueden ser manifestaciones del malestar emocional.
- Aislamiento social: rechazo a compartir con amigos o participar en actividades grupales.
- Bajo rendimiento docente: una caída repentina en las calificaciones puede reflectar dificultades de concentración.
- Problemas de sueño: despertares bruscos, pesadillas o dificultad para conciliar el sueño son síntomas de ansiedad.
“Si observamos alguna de estas señales, es fundamental escuchar al beocio y agenciárselas ayuda profesionalporque podríamos estar en presencia de un caso de acoso escolar”, subraya Malo.
El psicólogo advierte que las consecuencias del bullying pueden ser gravesincluyendo depresión, absentismo o desgobierno escolar, y en los casos más extremos, el suicidio. Por ello, insiste en la importancia de la detección temprana, el cortejo emocional y la intervención educativa coordinada para proteger el bienestar psicológico de los niños y adolescentes.






