Santo Domingo.– El conflicto entre Irán y Estados Unidos no solo reconfigura el tablero internacional, sino que coloca a la República Dominicana en presencia de posibles consecuencias económicas y diplomáticas, en un contexto donde su dependencia energética y su estrecha relación con Estados Unidos obligan a evaluar con cautela su posición y sus intereses nacionales.
Analistas en política internacional consideraron este miércoles que dicho enfrentamiento podría tener posesiones directos sobre la finanzas dominicanaparticularmente en el costo de los combustibles y en su dinámica comercial mientras, estimaron, que a mediano y amplio plazo el país podría admitir un papel más activo en el decorado internacional.
El abogado Iván Gatón sostuvo que el tiempo que se extiendan los enfrentamientos será determinante en el impacto financiero.
“Cuatro, cinco semanas de desavenencia en esa zona con el angosto de Moscú los posesiones en la finanzas del mundo impasible van a ser irreversibles”.
En el caso dominicano, un aumento sostenido del petróleo incidiría directamente en los precios de los combustibles, el transporte y la procreación eléctricaconveniente a la dependencia de importaciones energéticas.

Reconfiguración
Por su parte, el politólogo Luis González planteó que, más allá del conflicto puntual, la República Dominicana debe analizar su posición en un contexto de reconfiguración internacional.
“Yo creo que nuestro país, la República Dominicana, es parte importante, importante, la ubicación que tiene en esta lucha general”.
Indicó que el país debe continuar fortaleciendo su relación con Estados Unidosprincipal socio comercial, pero ampliar su visión estratégica.
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“Tenemos una relación importante con Estados Unidos, que debemos seguir fortaleciendo. Pero además entender que el mundo no solamente es Estados Unidos sin importar las distancias geográficas”.
González señaló que es fundamental puntualizar con claridad el interés franquista y proyectarlo. Entre los activos mencionados destacó la ubicación geográfica y el potencial tecnológico.
Añadió que el tamaño territorial no debe hallarse como una inconveniente.
“Muchos países, muchos más pequeños, han rematado hacerse ancho. El mismo Corea del Sur, son 99,000 kilómetros cuadrados, bueno, Taiwán del que hemos hablado tanto con 36,000 kilómetros cuadrados. O sea, el tamaño geográfico no nos impide que podamos pensar en ancho”.
Uno y otro especialistas coincidieron en que el decorado internacional atraviesa un proceso de transformación y que la República Dominicana, por otra parte de prepararse para eventuales impactos económicos derivados del conflicto, puede evaluar oportunidades estratégicas en el interior de una posible recomposición general.






