Santo Domingo.- La ordenamiento Condonación Internacional (AI) volvió este lunes a solicitar al Gobierno de la República Dominicana revocar el protocolo que vincula el acercamiento a servicios de sanidad de los haitianos indocumentados con la deportación, ya que este tipo de acciones «no están justificadas» y «son discriminatorias».
La ordenamiento presentó este lunes, vía teleobjetivo, el documentación «Vitalidad sin estigmas: El impacto de las políticas migratorias en el derecho a la sanidad en República Dominicana», en la que se refirió a cómo las políticas migratorias actuales del Gobierno dominicano están afectando el acercamiento a la sanidad y poniendo vidas en peligro, específicamente la de los migrantes haitianos.
Para ello, Condonación Internacional realizó un exploración estadístico con información del reporte de producción de servicios y atenciones en sanidad en establecimientos de la red pública y datos de Unicef.
Puede deletrear: RD refuerza seguridad y vigilancia fronteriza delante ascenso de violencia en Haití, afirma Abinader
Adicionalmente, se realizaron entrevistas con media docena de personas expertas profesionales y académicas en materia de sanidad pública, medicina y cooperación internacional, encima de personas haitianas usuarias de servicios públicos.
El organismo concluyó que las medidas establecidas en el protocolo de sanidad y las razones señaladas por el gobierno de República Dominicana «no son compatibles con lo establecido en el situación internacional de los derechos humanos, particularmente en materia de acercamiento a la sanidad sin discriminación».
En cambio, afirmó, contribuyen a promover prejuicios raciales y estereotipos y alejan a los haitianos que necesitan atención médica de los servicios de sanidad, lo que es contrario al derecho a la sanidad.
«Esta novelística racista equipara el nacionalismo dominicano con un discurso antihaitiano, percibe a las personas haitianas como inferiores y/o como un enemigo forastero», señaló AI.
El protocolo, establecido en abril pasado, establece que inspectores y agentes migratorios verifiquen que los pacientes tengan una identificación válida, carta de trabajo, prueba de domicilio en el país y cubran el costo de los servicios recibidos.
En caso contrario, serán atendidos médicamente y, una vez recuperados, deportados, una acto que, de acuerdo con la información recabada por AI «podría potencialmente ser contraproducente para la sanidad de todas las personas que viven en República Dominicana, y de atención a grupos en situación de vulnerabilidad».
Por ello, Condonación Internacional pidió al Gobierno dejar sin bienes esta medida y desligarse de identificar, detener y deportar a personas haitianas cuando acuden a centros de sanidad.
Asimismo, desligarse de realizar expulsiones colectivas y de devolver a cualquier persona haitiana a Haití adecuado a los riesgos para su vida y sus derechos humanos que enfrentaría.
Igualmente, asegurar que la desatiendo de documentación o la situación irregular no se convierte en una barrera de acercamiento a los servicios sanitarios.
En octubre del año pasado, el presidente dominicano, Luis Abinader, ordenó la deportación masiva de migrantes en situación irregular, unos 10,000 por semana, lo que afecta en su maña totalidad a los haitianos, pese a los llamamientos de organizaciones y organismos internacionales para que no se lleven a extremidad devoluciones a un país donde en 2024 más de 5,600 personas murieron a causa de la violencia.
En lo que va de 2025, las autoridades dominicanas han deportado a más de 370.000 haitianos dominicanos, un signo récord en el país.






