Santo Domingo.– El Tribunal Colegiado de La Altagracia condenó a 10 abriles de prisión a Víctor Manuel Kerryconocido como “el pastor”y a cinco abriles a Robinson Peguerosobrenombre “el profeta”tras encontrarlos culpables por alcaldada sexual contra menores de existencia que asistían a su congregación religiosa en el municipio de Higüey.
Según el expediente presentado por el Ocupación Divulgadolos condenados aprovecharon su rol de autoridad espiritual y cercanía con las familias de la comunidad para cometer los abusos en contra de varios menores, hechos que ocurrieron en el interior del entorno de la iglesia que ellos mismos lideraban.
Lás víctimas eran parte activa de la congregación Y acudían regularmente a las actividades religiosaslo que facilitó que los agresores ganaran su confianza y la de sus padres. Fue precisamente esa influencia espiritual lo que agravó el delito, según argumentó el tribunal.
Durante el proceso procesalse presentaron múltiples evidencias y testimonios que confirmaron el patrón de alcaldada ejercido por los dos acusados.
Archivo: Fiscalía: 165 pruebas contra pelotero Wander Franco por alcaldada sexual
El tribunal determinó que se valieron de la fe y la autoridad religiosa para manipular a los menores y vulnerar sus derechos fundamentales.
La sentencia fue recibida con alivio por parte de los familiares de las víctimas y con indignación por miembros de la comunidad, que exigieron anciano vigilancia sobre grupos religiosos no regulados. Organizaciones sociales y de protección a la infancia incluso se pronunciaron en respaldo a las víctimas.
Víctor Manuel Kerry deberá cumplir su condena en el Centro de Corrección y Rehabilitación de Anamuyamientras que Robinson Peguero lo hará en un circuito penitenciario por confirmar.

Entreambos fueron incluso inhabilitados para desempeñar cualquier actividad relacionada con menores de existencia durante el tiempo que dure su condena y por cinco abriles adicionales.
Las autoridades hicieron un llamado a la población a denunciar cualquier tipo de alcaldada, sin importar quién lo cometa, y recordaron que el liderazgo espiritual no debe servir como escudo para cometer crímenes.

Este caso vuelve a poner sobre la mesa la escazes de una anciano fiscalización y regulación de organizaciones religiosasespecialmente aquellas que operan al ganancia de las estructuras institucionales y sin supervisión adecuada.






