Los padres y madres de los cuatro menores afrodescendientes de Ecuador que desaparecieron en diciembre de 2024 posteriormente de que dieciséis militares los detuvieron de forma irregular en el sur de Guayaquil, aseguraron a EFE que se “hizo conciencia” con la condena de 34 primaveras y ocho meses de prisión que merienda de ellos recibieron este lunes por parte de un tribunal.
“Se hizo conciencia por los cuatro niños de Las Malvinas“, dijo Katty Bustosmama de Ismael y Josué Regato, de 15 y 14 primaveras, en relato al distrito donde sus hijos, anejo a sus amigos Saúl Arboleda, de 15, y Steven Medina, de 11, vivían antaño de ser detenidos por dos patrullas militares la incertidumbre del 8 de diciembre de 2024, en los exteriores de un centro comercial cercano.
“Esto no me va a regresar a mis hijos, pero sí quiero conocer la verdadpor qué lo hicieron”, añadió.
No eran delincuentes
Durante el prudencia, los militares alegaron que la detención se produjo posteriormente de que recibieron una supuesta alerta de que los menores estaban presuntamente robando, poco que fue descartado por el tribunal.
“Los jueces declararon la inocencia de nuestros hijos, que no eran delincuentes ni terroristas, como dijeron, que eran unos niños de correctamente; de distrito, sí, pero humildes”, añadió Luis Regatomarido de Bustos, quien recordó que los menores querían ser futbolistas.
Tras la detención, los militares los llevaron alrededor de Taura, un pueblo sito a unos 40 kilómetros de Guayaquil, cerca de una colchoneta de la Fuerza Aérea, y sus padres no volvieron a conocer de ellos hasta el 31 de diciembre, cuando la Fiscalía les informó sobre unos restos calcinados encontrados en un sector cercano a donde fueron vistos por última vez.
La necroscopía determinó la existencia de impactos de bala en, al menos, tres de las víctimas.
“Estos militares tenían que proteger su vida, cuidar a nuestros niños, no desaparecerlos de la forma en la que lo hicieron.”
Cinco soldados que se acogieron a la cooperación eficaz (delación premiada) -y que recibieron 30 meses de prisión- revelaron que algunos de sus compañeros los vejaron, insultaron y golpearon brutalmente en varias ocasiones en el camino alrededor de Taura.
Antaño de presentarse a la colchoneta, ingresaron por un desvío rural que estaba cerrado por un árbol caído, sitio donde los obligaron a desnudarse y donde, aseguraron los colaboradores, el cabecilla de las patrullas disparó para intimidar a los menores antaño de ordenar que los abandonaran.
“Estos militares tenían que proteger su vida, cuidar a nuestros niñosno desaparecerlos de la forma en la que lo hicieron”, aseguró Regato.
El tribunal ordenó que se emitan disculpas públicas y que el Estado y la institución marcial reconozcan su responsabilidad en la desaparición poniendo una placa con los nombres de las víctimas en la colchoneta de Taura, entre otras medidas.
Un año devastador
Los familiares afirmaron que este ha sido un año “doloroso” y “devastador” y que esperan que nadie tenga que radicar poco parecido.
“Es duro ver el teléfono o entrar al cuarto y ver una foto o video y tener claro que no lo voy a retornar a ver. No es comprensible convivir con comparable dolor“, señaló Ronny Medinapadre de Steven, quien dijo que en varias ocasiones sintió que no iba “a poder más”. “Como padre no se lo deseo a nadie”, añadió.
Todos aseguraron que han podido mantenerse firmes gracias a la fe que tienen en Altísimo, lo que igualmente, dijeron, les permitirá enemistar apelaciones y otro caso en el que se investiga el crimen de los menores.
Encima, el abogado del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) y de las familias, Abraham Aguirreindicó que no descartan ir a instancias internacionales en búsqueda de la verdad.







