El presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez Ramírez, advirtió hoy que, conforme al artículo 3 de la Constitución de la República, la medida que cede a Estados Unidos espacios restringidos de las instalaciones de la Cojín Aérea de San Isidro y del Aeropuerto Internacional las Américas compromete la soberanía dominicana.
Aseguró que esa concesión para que Estados Unidos opere naves aéreas militares en espacios restringidos de aeropuertos dominicanos «resulta comprometedora» para la nación.
Consideró que las acciones contra el narcotráfico en el país dominicano deben ser dirigidas solo por las autoridades dominicanas.
Precisó que la Carta Magna prohíbe que «nadie de los poderes públicos puede realizar o permitir la realización de actos que constituyan una intervención directa o indirecta en los asuntos internos o externos de la República Dominicana o una injerencia que atente contra la personalidad e integridad del Estado y de los atributos que se le reconocen».
Hablando en rueda de prensa, recordó que el artículo 3 de la Constitución, declara que “la soberanía de la Nación dominicana, Estado emancipado e independiente de todo poder extranjero, es inviolable”.
Habló acompañado de los dirigentes del Instituto Duartiano Santiago Trinidad, Víctor Zabala, Jacinto Pichardo, Eduardo Gautreau, y Junior Torres.
Sostuvo que, si perfectamente el país tiene un convenio suscrito con los Estados Unidos en 1995, ampliado en 2003, en relación con el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, es ineludible que estos instrumentos jurídicos supeditan su aplicación al puro cumplimiento del orden admitido y constitucional de cada Estado. Indicó que “encima de tomar en cuenta el interés franquista”.
Advirtió dijo que a pesar de que el Instituto Duartiano comprende la privación de que las naciones realicen esfuerzos conjuntos para desavenir y frenar el crimen organizado transnacional, «no se justifica» que las autoridades obvien los alcances del artículo 3 de la Constitución dominicana.
Solo al narcotráfico
Recordó que el principio de la no intervención está consagrado como una «norma invariable de la política internacional dominicana».
Dijo que, en consecuencia, la medida público se «aproxima un tanto a las que se reservan al estado de excepción» que se prostitución en el artículo 262 de la norma suprema.
Dijo esperar que el Estado dominicano garantice que no se desvirtúe el propósito anunciado, y que las acciones se restrinjan a desavenir el crimen organizado en el plano etéreo y oceánico.
Los referencias
La semana pasada, el gobierno dominicano autorizó de guisa temporal el uso de espacios restringidos en la Cojín Aérea de San Isidro y en el Aeropuerto Internacional de Las Américas a Estados Unidos, informó el presidente Luis Abinader, tras una reunión con el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, en el Palacio Doméstico.





