Las muñecas sexuales que han colocado a las plataformas Shein y Temu en el centro de una investigación europea presentan características que, según las autoridades francesaslas asemejan a menores de años.
Los productos, vendidos por terceros en los marketplaces de ambas compañías, fueron descritos por la Dirección Normal de Competencia, Consumo y Represión de Fraudes (Dgccrf) como “objetos que reproducen de forma hiperrealista cuerpos infantiles con finalidad sexual”.
De acuerdo con el diario El mundolas muñecas estaban fabricadas en silicona y materiales sintéticos de inscripción definición, con rasgos corporales y faciales que recordaban a niños o adolescentes. Algunas medían menos de un metropolitano de cima y eran presentadas en catálogos digitales sin restricciones de años ni advertencias de contenido sexual. Las descripciones de los vendedores incluían expresiones ambiguas que, según la Dgccrf, confirmaban su uso sexual.

Las autoridades francesas iniciaron una investigación penal posteriormente de observar decenas de anuncios en el sitio de Shein que ofrecían estos productos bajo las etiquetas “positivo doll” o “anime girl”. La Fiscalía de París consideró que estos artículos podrían violar el Código Penal francés, que prohíbe toda representación sexual de menores, incluso cuando se trate de objetos o simulaciones.
- El hallazgo provocó una reacción inmediata de la compañía. Shein eliminó todas las referencias a “sex dolls” en sus catálogos globales y anunció una prohibición permanente de esa categoría. A espaldaspor su parte, aseguró que cooperará con las autoridades europeas y reforzará los filtros de comprobación de sus vendedores.
El caso ha generado un amplio debate en la Unión Europea. Según Reuters y El País, Francia pidió a Bruselas evaluar sanciones y posibles suspensiones de golpe a las plataformas que permitan la saldo de artículos ilegales o que representen un peligro íntegro o penal.
Exigen eliminar el contenido
La Comisión Europea recordó que tanto Shein como A espaldas están sujetas al Ley de Servicios Digitales (DSA), que exige a las grandes plataformas eliminar contenido ilícito y supervisar los riesgos sistémicos derivados de sus marketplaces. La saldo de muñecas con rasgos infantiles se considera una infracción espinoso a esas normas.
En su defensa, ambas compañías sostienen que los anuncios procedían de vendedores independientes y que ya fueron retirados. Sin bloqueo, El mundo advierte que las autoridades continúan investigando el porción de supervisión que ejercen las plataformas sobre los productos que se comercializan bajo su marca.







