En el turismo de crucerosel impacto financiero efectivo no se limita al puerto ni a las excursiones contratadas en el interior de la terminal. La operación se sostiene sobre una prisión de actores que incluye operadores turísticostransportistas, museos, comercios, guías, restaurantes y trabajadores informales que, en conjunto, construyen la experiencia del visitante en destino.
En Puerto Plataesta integración es parte del maniquí activo que se ha ido desarrollando a medida que crece la arribada de cruceros y aumenta la pluralidad de excursiones disponibles para los pasajeros que desembarcan en la provincia.
Cidrepresentante de la Asociación de Operadores de Turismo Receptivo de la República Dominicana (Opetur) en Puerto Plata y directora de Visitas guiadas por Manurevaexplicó que la dinámica del turismo de cruceros es distinta a la del turismo tradicional que llega por vía aérea, principalmente por el tiempo menguado de permanencia del visitante y por la forma en que se comercializan las experiencias. “El crucerista importación el paquete de dos formas: a través del crucero o de forma directa, muchas veces por internet o redes sociales”, señaló.
En el primer caso, explicó, las excursiones forman parte de la ofrecimiento oficial de la naviera y el visitante llega con el servicio previamente organizado, incluyendo transporte, orientador turístico y rutas definidas en el interior del destino. En paralelo, existe un segmento que adquiere experiencias directamente a operadores locales oh plataformas digitalesy otro que decide moverse de forma independiente. “Hay turistas que compran con la radio de crucero, otros que buscan operadores en páginas o redes sociales, y incluso está el que simplemente sale, toma un taxi y decide conocer la ciudad por su cuenta”, indicó.
Cid explicó que la variedad de excursiones disponibles puede ser amplia incluso en el interior de una misma trayecto de crucerosoportuno a las variaciones de productos turísticos sobre una misma cojín. “Nosotros manejamos decenas de experiencias. Incluso en el interior de un mismo producto puede acaecer muchas variaciones. Por ejemplo, un city tour puede incluir playa, desayuno, museo. De un mismo itinerario por la ciudad pueden salir muchas experiencias distintas”, dijo.
Esta pluralidad contesta tanto a la demanda del mercado como a la obligación de distribuir el flujo de visitantes en distintos puntos del destino para evitar saturación en zonas específicas. El exposición de cada excursión, explicó, requiere planificación previa con los actores que forman parte del itinerario, desde museos hasta restaurantes y espacios culturales. “Cuando se armas un paquete, uno identifica qué quiere ofrecer. Si incluye museo, playa, experiencia cultural o gastronómica, entonces se coordina con cada uno de esos actores”, explicó.
Esta coordinación incluye acuerdos comerciales y planificación abastecimiento para manejar la cantidad de visitantes que puede admitir cada espacio en horarios específicos. “Nosotros enviamos vouchers con horarios definidos. Así los lugares saben cuántas personas van a admitir y pueden preparar su operación para eso”, afirmó.
Mandato en tiempo
Encima de la planificación previa, los operadores mantienen comunicación constante durante los días de operación para dirigir la movilidad de los grupos si se detectan puntos con ingreso concentración de turistas. “Trabajamos coordinados entre operadores. Si vemos que una calle o un museo está demasiado harto, movemos los grupos a otro zona y luego regresamos. No es improvisar, es reaccionar rápido”, explicó.
Esta dinámica es particularmente importante oportuno al tiempo menguado que tienen los cruceristas en destino, que suele oscilar entre seis y ocho horas. “Si no hay estructura, el visitante puede perder tiempo esperando o desplazándose. Por eso la experiencia tiene que estar perfectamente estructurada”, indicó.
Otro medio ambiente que influye en la operación es la coexistencia de servicios formales e informales en el interior del ecosistema turístico. Según Cid, la supervisión de este componente recae principalmente en el Profesión de Turismo, próximo a los clústeres turísticos locales.
“El destino es uno solo. Si pasa poco agorero, no se dice que fue un cámara informal, se dice que fue el destino. Por eso todos trabajamos para que el servicio sea bueno”, sostuvo. Explicó que los clústeres turísticos funcionan como espacios de articulación entre distintos actores del sector, incluyendo quienes operan de forma independiente, con el objetivo de elevar estándares de servicio y formalización.
“El informal incluso hay que integrarlo. Porque al final todos formamos parte de la experiencia del visitante”, agregó.
Impacto más allá del puerto
La empresaria destacó que el objetivo del maniquí activo es que el desembolso del crucerista se distribuya en la finanzas tópico y no se concentre exclusivamente en el interior del perímetro portuario. “El exposición no puede quedarse solamente en el puerto. Tiene que sentirse en la ciudad, en los comercios, en los museos, en los restaurantes, en los transportistas”, afirmó.
Esto incluye desde servicios turísticos organizados hasta el desembolso libre en comercios y experiencias culturales.
En paralelo, los operadores turísticos continúan trabajando en el exposición de nuevas rutas y experiencias en el interior de la provincia, aprovechando la pluralidad geográfica y cultural del destino. “Puerto Plata es un multidestino. Tiene zonas de playa, zonas históricas, montaña, civilización, cocina. Todavía hay muchas áreas que se pueden desarrollar”, indicó.
Entre las áreas en exposición, mencionó nuevas experiencias culturales, históricas y naturales en distintos municipios de la provincia, así como la creación de nuevos productos turísticos alineados con el crecimiento del turismo de cruceros. “El turismo va creciendo y nosotros tenemos que crear nuevas experiencias al mismo ritmo”, señaló.
Cid indicó que la transformación del comportamiento del turista, impulsada por la digitalización y el llegada a plataformas globales de excursiones, incluso está transformando la forma en que se diseñan y comercializan las experiencias.
“El turista ahora investiga ayer de delirar. Muchos compran su experiencia ayer de presentarse porque saben que el tiempo es menguado”, explicó.
En ese contexto, señaló que el provocación del sector es perseverar la competitividad del destino, certificar calidad de servicio y seguir ampliando la ofrecimiento de experiencias disponibles.
“Puerto Plata tiene mucho potencial todavía. La esencia es seguir trabajando todos juntos para que el crecimiento del turismo se traduzca en exposición para toda la provincia”, concluyó.






