Por: Carolina Montero
Con el inicio del año escolar 2025-2026, es fundamental memorar que la comida saludable y segura no solo contribuye al rendimiento físico y mental de los estudiantes, sino que además previene enfermedades, fortalece el sistema inmunológico y promueve el bienestar caudillo.
Una buena sostenimiento desde temprana época impacta directamente en la concentración, la energía diaria, la capacidad de enseñanza y el estado emocional de los niños. Por otra parte, al consolidar que los alimentos sean seguros e inocuos, protegemos a nuestros hijos de riesgos como intoxicaciones, alergias alimentarias y deficiencias nutricionales.
En este sentido, preparar loncheras adecuadas es un acto de cuidado, protección y responsabilidad que garantiza el ampliación integral de los escolares y respeta su derecho fundamental a una vida saludable, por lo que los padres y tutores deben asegurar que sus hijos consuman alimentos seguros. Esto además es una forma de educarlos desde pequeños en prácticas responsables con su cuerpo y con el planeta.
El Instituto Doméstico de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor) de acuerdo con los derechos de los consumidores amparados en la Ley 358-05 establece que toda persona tiene derecho a la protección de su sanidad y seguridad en el consumo de haberes y servicios. Esto incluye los alimentos que se consumen a diario, y en el caso de los niños, los que llevan en sus loncheras al colegio.
Por otra parte, preparar una lonchera saludable puede ser una destreza alineada con el consumo sostenible, al evitar productos ultraprocesados, empaques plásticos innecesarios y alimentos con detención impacto ambiental.

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¿Qué implica una lonchera saludable y sostenible?
Una lonchera saludable no solo exploración el estabilidad nutricional, además debe:
- Respeta el derecho del consumidor a la sanidad y seguridad, ofreciendo alimentos inocuos, es proponer, libres de contaminantes.
- Reduce el desperdicio y el uso excesivo de empaques no reciclables.
- Prioriza alimentos frescos, locales y naturales, lo que por otra parte apoya la hacienda lugar y reduce la huella ambiental.
Consejos prácticos para padres y tutores:
Higiene, delante todo: limpiar adecuadamente los ingredientes y preparar los alimentos en un concurrencia despejado para aprestar enfermedades.
Contrapeso nutricional: evitar meriendas con exceso de harinas, azúcar o sodio.
Postura por lo natural: frutas, vegetales, frutos secos y cereales integrales son aliados de la sanidad.
Hidratación inteligente: prefiere agua o jugos naturales sin azúcar añadida.
Envases seguros y reutilizables: usa recipientes que sellen adecuadamente y que puedan reutilizarse, para evitar contaminación y someter residuos.
Menos intolerante procesado: evita enlatados, embutidos y productos con muchos conservantes.
Opciones proteicas saludables: incluye huevos, carnes magras, leguminosas y lácteos.
Frutas en vez de dulces o pan: una fruta fresca puede ser más saludable, económica y sostenible.





