Nokia, la compañía finlandesa cuyo icónico tono de convocatoria se escuchó aproximadamente 1.800 millones de veces al día en el apogeo de su dominio en telefonía móvil y cuyo “azulejo” 3310 vendió 126 millones de unidades, ha se reinventó de nuevo – esta vez como una cámara esencia de la infraestructura de IA. En octubre, Nvidia anunció una inversión de mil millones de dólares en Nokia y una asociación estratégica para incorporar la IA en las redes de telecomunicaciones.
La empresa que alguna vez tuvo un valencia de 335 mil millones de dólares y controló más de una cuarta parte del mercado mundial de teléfonos móviles parecía destinada a la irrelevancia luego de la aparición del iPhone en 2007. Una envite de postrer momento por el sistema telefónico Windows de Microsoft en 2011 fracasó y Nokia vendió su división de dispositivos a Microsoft por 6.340 millones de dólares en 2014. Los ingresos habían caído de 44.270 millones de dólares en 2007 a 12.560 millones de dólares. Nokia se reconstruyó en torno a su adquisición por 2.000 millones de dólares de la décimo en redes de Siemens en 2013, y luego añadió al proveedor de redes francés Alcatel-Lucent por 18.320 millones de dólares en 2015.
El presente director ejecutante, Justin Hotard, que asumió el cargo en abril, ha impulsado a la empresa alrededor de los servicios en la cirro, los centros de datos y las redes ópticas. Nokia adquirió el diestro en óptica Infinera por 2.300 millones de dólares en febrero. La tecnología óptica de la empresa permite el paso de información entre centros de datos y produce enrutadores para servicios basados en la cirro.





