Santo Domingo.- Las remesas que envía la diáspora dominicana no solo dibujan un carta internacional de la migración, sino todavía una cosmografía interna del monises que llega al país.
Los datos más recientes del Bandada Central de la República Dominicana muestran que la longevo parte de esos posibles proviene de unos pocos países, pero todavía se concentra en determinadas provincias dominicanas.
Entre enero y febrero de 2026, República Dominicana recibió US$1,870.4 millones en remesas. El origen de la longevo parte de esos posibles continúa siendo Estados Unidos. En febrero, el 83.4 % de las remesas formales provino de ese país, equivalente a US$663.5 millones.
Este predominio refleja el tamaño de la comunidad dominicana establecida en ciudades estadounidenses, donde miles de migrantes trabajan principalmente en el sector servicios.
Muy por detrás aparece España, que se consolida como el segundo origen de remesas con destino a República Dominicana, con US$46.7 millones, equivalentes al 5.9 % del total recibido en febrero.
Otros países europeos todavía figuran entre los emisores, como italia con 1.2 % y Suiza con 1.0 %.
El carta de las remesas todavía incluye otros puntos del continente criollo. Países como Haití, Canadá y Panamá aparecen entre los emisores de estos flujos financieros, aunque con una décimo beocio.
COMUNIDADES DOMINICANAS QUE MÁS RECIBEN REMESAS
Pero tan importante como el origen del monises es su destino en el interior del distrito dominicano. El documentación del Bandada Central muestra que la longevo parte de las remesas se concentra en las zonas urbanas y metropolitanas.
El Distrito Doméstico recibió 48.0 % del total de remesas en febrero, convirtiéndose en el principal receptor del país. Le siguen Santiago, con 10.5 %, y la provincia Santo Domingo, con 6.6 %.
En conjunto, estas tres demarcaciones concentran una proporción significativa de los envíos que llegan desde el exógeno.
A ellas se suman otras provincias como Duarte, La Vega, Peravia y Puerto Plata, que todavía reciben una parte importante de estos posibles.
Si se agrupan por regiones, los datos revelan que casi dos tercios de las remesas se concentran en áreas metropolitanas, lo que refleja la cachas relación entre migración, colonia y actividad económica.
Más allá de las estadísticas, el flujo constante de remesas evidencia una red económica que conecta ciudades de Estados Unidos y Europa con barrios, comunidades y familias en República Dominicana.
Para el Bandada Central, estos envíos seguirán siendo uno de los pilares de la entrada de divisas al país durante 2026, cercano con el turismo, las exportaciones y la inversión extranjera.
De esta forma, se consolida el papel de la diáspora dominicana como uno de los motores silenciosos de la heredad franquista.








