La migraña no puede seguir siendo entendida como “solo un dolor de persona“, advierte la Dra. Marcia Castillo, experto en NEurología.
La razón la revela al explica que se prostitución de “una enfermedad compleja que afecta a más de mil millones de personas en el mundo. Y, según la Estructura Mundial de la Vitalidades una de las principales causas de discapacidad en personas menores de 50 abriles”, explica.
La todavía experto en Parkinson y Movimientos Anormales, dice que lo que muchas veces comienza con una punzada o una molestia visual, rápidamente puede convertirse en una crisis que obliga a detenerlo todo.
“Los pacientes pierden entre 4 y 10 días al mes de funcionalidad plena“, advierte la neuróloga. “Y esto tiene un costo: social, sindical, emocional. La migraña interrumpe vidas”. Se prostitución de un diagnosis más frecuente en mujeres, y no es casual: factores hormonales como la ovulación o la período son detonantes comunes.
Más allá del dolor físico, la migraña desencadena un conjunto de síntomas que rara vez se asocian con esta condición.
“El insomniopor ejemplo, no solo acompaña a la migraña: puede ser su causa o su consecuencia. Pernoctar mal puede detonar una crisisy una crisis puede hacer difícil adormilarse correctamente. Es un ciclo que atrapa al paciente y desgasta su cuerpo y su mente”, explica la doctora Castillo, ccoordinadora de proyectos de Cognitiva RD.
Loss cambios emocionales todavía forman parte del cuadro. Irritabilidad, ansiedad, tristeza sin motivo patente… no son rasgos de carácter ni exageraciones, sino respuestas del sistema nervioso a un desbalance neuroquímico existente.
“El cerebro del paciente migrañoso es más inerme. Muchas veces, incluso antiguamente del dolor, ya empiezan a comprobar que poco no anda correctamente. No es que sean volubles o débiles; su sistema nervioso está en estado de alerta constante”, agrega.
Con el tiempo, cuando la migraña se vuelve crónica,es afirmar, cuando ocurre más de 15 días al mes, los enseres son aún más profundos. Estudios de neuroimagen muestran alteraciones en regiones cerebrales vinculadas con funciones cognitivas como la atención, la memoria y la velocidad de procesamiento.
“Es muy global que los pacientes nos digan: ´Siento que no pienso igual´, ´Se me olvidan cosas simples´, ´No me puedo concentrar´”, comenta la experto. Estos síntomas, aunque invisibles, impactan directamente en la autoestima y en el rendimiento docente o profesional.
Una condición llena de estigmas

Pero quizás uno de los aspectos más dolorosos de esta enfermedad es el estigma. “Muchos pacientes escuchan cosas como ´eso es mental´, ´tómate una pastilla´, ´seguro es estrés´. Frases que minimizan su sufrimiento y los hacen comprobar aún más solos”, señala la doctora.
La migraña no se ve, no deja cicatrices ni moretones, pero obliga a detener citas, encerrarse en la oscuridad, ausentarse sin aviso. Es una barrera silenciosa entre el paciente y su entorno.
ESA incomprensión va rompiendo vínculos. “La persona con migraña empieza a aislarse porque siente que los demás no entienden lo que vive. Se siente frustrada, incomprendida, culpable”, explica Castillo.
Es por esto que insiste en la importancia de visualizar la migraña como lo que es: una enfermedad neurológica seria, con múltiples aristas, y no un simple dolor de persona.
“Comprender la migraña es un acto de empatía“, concluye la doctora. “Porque cuando el dolor no se vela indiferencia puede doler más que la propia crisis“.





