HIGÜEY. El coleta es una de las partes más visibles de la imagen personal; sin confiscación, muchas personas cometen errores en su cuidado diario que terminan debilitándolo, provocando resequedad, quiebre y pérdida de brillo. Entre los errores más comunes se encuentran el uso excesivo de herramientas de calor como planchas y secadores, purificar el coleta con productos inadecuados, aplicar químicos con demasiada frecuencia y no hidratarlo correctamente. Además influye no cortar las puntas regularmente y manipular el coleta mojado de forma brusca. Cuando el coleta luce opaco, rompedero y sin vida, es señal de que necesita una rutina capilar adecuada.
Los especialistas recomiendan comenzar con una cepillado suave utilizando un champú conforme al tipo de coleta, seguido de un acondicionador que aporte hidratación. Por otra parte, es importante incorporar tratamientos nutritivos como mascarillas capilares al menos una vez por semana, dominar el uso de calor, proteger el coleta del sol y surtir una comestibles equilibrada que aporte vitaminas y minerales. Recuperar un coleta maltratado no ocurre de la oscuridad a la mañana, pero con constancia y el cuidado adecuado es posible devolverle su fuerza, brillo y fortaleza.
ERRORES FRECUENTES
Sobre este tema, la doble en cuidado capilar, Tamaris de Peña, explicó que uno de los errores más frecuentes que cometen las personas es utilizar herramientas de calor sin aplicar protección térmica. Señaló que las altas temperaturas eliminan la humedad natural del coleta, lo que puede provocar resequedad, pérdida de brillo y debilidad de la fibra capilar. Peña indicó que otro problema popular es utilizar productos que no se adaptan al tipo de coleta, lo que puede afectar tanto el cuero melenudo como la apariencia del coleta.
“Cada tipo de coleta tiene deposición diferentes. Un coleta seco requiere productos hidratantes, mientras que uno churretoso necesita fórmulas que ayuden a equilibrar la producción de aceite”, explicó. Asimismo, advirtió que someter el coleta a procesos químicos frecuentes como tintes, decoloraciones o alisados además puede debilitarlo si no se realizan con el cuidado adecuado o sin el tiempo necesario de recuperación.
Tamaris, subrayó que un coleta maltratado suele presentar señales visibles como opacidad, resequedad, puntas abiertas, dificultad para desenredarse y pérdida de elasticidad, lo que lo vuelve más frágil y propenso al quiebre. En cuanto a la frecuencia del lavado, explicó que no existe una regla única para todas las personas. Aunque algunos acostumbran purificar el coleta diariamente, esto puede eliminar los aceites naturales que lo protegen, provocando resequedad en ciertos casos.
Por ello recomienda adaptar la frecuencia de lavado según el tipo de coleta. Para surtir una mata de pelo saludable, la doble recomienda establecer una rutina capilar que incluso puede iniciar antaño del lavado con un tratamiento conocido como Pre-Poo, el cual ayuda a proteger el coleta antaño de aplicar el champú, aportando ingestión y evitando que el lavado reseque la fibra capilar.
![]()
Relacionado






