“Desde el momento en que nacen, los bebés están rodeados de estilo y sus habilidades comunicativas están en constante avance, pero se requiere tiempo y esfuerzo para que pasen del balbuceo al estilo propio de la infancia”, señalan los expertos de la Universidad de Columbia Británica (UBC), en Canadá.
La doctora Alexis Black, profesora asistente en la Aptitud de Audiología y Ciencias del Deje de la UBC (www.ubc.ca) apunta que “los padres y cuidadores pueden apoyar las habilidades lingüísticas tempranas del bebéde distintas maneras, por ejemplo, promoviendo la leída compartida, ayer de adormecerse”.
Por otra parte, advierte que los padres “no tienen razón alguna para sentirse mal si la primera palabra de su bebé no es “Mamá” o “Papá”, ya que es posible que al pequeño simplemente le resulte más obediente articular otros sonidos como “ba” o “na”.
Explica que en el avance de las primeras palabras de un gurí influyen muchos factores, desde la información que recibe (lo que oye con frecuencia), las cosas que le importan hasta el avance de su propio cuerpo.
“Los recién nacidos están aprendiendo a mover la dialecto y los labios, y cada bebé tiene sonidos que le resultan más fáciles de producir que otros”, añade esta experta.
Aparición del estudios

El estudios de idiomas comienza incluso ayer de salir, asegura la doctora Black.
“Con destino a el tercer trimestre de embarazo, el sistema auditivo del bebé ya funciona; oye y argumenta a los sonidos, y recibe mucha información de la voz del progenitor gestante y de voces fuera del seno. Incluso si no tiene concierto, percibe movimiento y sensaciones que están asociadas al estilo”, especifica.
“Sabemos, gracias a diversos estudios, que se produce un estudios efectivo en el vientre materno y los bebés nonatos igualmente tienen memoria y que luego de salir pueden rememorar secuencias de sonidos que oyeron en el seno”, recalca.
“Los sonidos ambientales que el bebé no nacido aún audición de la causa gestante al comunicarse con las personas de su entorno constituyen el tipo de información auditiva y gramática que positivamente pueden aprovechar y de la que pueden cultivarse”, asegura.
Crear un entorno lingüístico apropiado
Black señala que para apoyar el estudios temprano del estilo de un gurí sus padres y sus cuidadores deben crear y proporcionarle un entorno lingüístico rico, hablando y jugando con los pequeños y animándolos a corretear con sus amigos.
Añade que “existen grandes diferencias interculturales en la frecuencia, el momento y el motivo con que los adultos hablan con sus hijos” pero, en todos los casos, “lo más importante es que los niños se sientan segurosapoyados y queridos, y igualmente libres para corretear, platicar y comunicarse con quien se comunique con ellos”.
La diestro de la UBC considera que “descubrir con los niños es muy filántropo para su avance lingüístico, de lectoescritura y social” y confirma que distintos “estudios demuestran que la interacción (entre padres e hijos) durante la leída es muy útil”.
En tal sentido recomienda a los progenitores que “conversen con sus hijos mientras les leen, dejen que los niños señalen objetos en los libros y comenten acerca de ellos, y relacionen lo que leen con sus experiencias de vida“.
“Estas técnicas igualmente se utilizan en terapia del deje y del estiloya que contribuyen a enriquecer la experiencia gramática”, recalca.
Hogares con distintos idiomas
En lo que respecta a la crianza de hijos en un hogar bilingüe o multilingüe, la doctora Black señala que “todas las evidencias indican que nuestros cerebros y cuerpos están muy adecuadamente adaptados para manejar varios idiomas“.
Afirma que “debemos aceptar que el multilingüismo es completamente habitual; de hecho, es más global que el monolingüismo“.
“No hay motivos para pensar que los niños encuentren confuso el uso de varios idiomas o que esto les impida desarrollarse adecuadamente. Sabemos que el estudios de idiomas se pedestal en la exposición gramática. Lo mejor es que los padres les hablen a sus hijos en el idioma o idiomas que desean que los niños aprendan”, enfatiza.
Estimular el deje
Consultada por EFE acerca de qué deben evitar hacer o aseverar los padres durante la interacción con su bebé para no interferir con el estudios del estilo de su hijola doctora Black señala que a enseres prácticos “en militar, es mejor pensar en lo que se debe hacer que en lo que no se debe hacer”.
“Lo ingenioso del estudios de idiomas es que está totalmente integrado en todo lo que hacemos; así que cada vez que interactúas de forma natural con tu hijo, le estás proporcionando información gramática”subraya.
“Es importante rememorar que los niños pequeños cometen muchos errores al platicar. Por ejemplo, usan diferentes sonidos y a veces tienen errores gramaticales. Esto es completamente habitual, y hemos comprobado que corregir a los niños pequeños no suele ser la mejor forma de que aprendan”, refirmar Black.
Por lo tanto, esta diestro recomienda a los padres que no se preocupen por corregir a sus hijos cuando se equivoquen.
En división de corregir a los pequeñoses preferible que los animen a platicar y a comunicarse, y que hablen con ellos, porque eso les proporcionará de forma natural la almohadilla para que aprendan a platicar correctamente, según concluye esta experta canadiense.
Por Daniel Galilea
EFE – Reportajes
PIES DE FOTO:
1.-En vez de corregir a los pequeños cuando cometen errores al platicar, es preferible que los padres hablen con sus hijos y les animen a comunicarse. Foto: Freepik.
2.-Desde que nacen, los bebés están rodeados de estilo, pero se requiere tiempo y esfuerzo para que pasen del balbuceo al estilo propio de la infancia Foto: jcomp-Freepik.
3.-Cada vez que los adultos interactúan de forma natural con un gurí, le están proporcionando información gramática. Foto: katemangostar-Freepik.
4.-Distintos estudios demuestran que la interacción entre padres e hijos durante la leída compartida es muy positiva. Foto: Freepik.
5.-Alexis Black, profesora de Audiología y Ciencias del Deje de la UBC, explica cómo los padres pueden apoyar las habilidades lingüísticas tempranas de los niños. Foto: Universidad de Columbia Británica (UBC).






