María Bariego |
Madrid. (La Razón). Para sustentar no solo el peso a guión sino incluso un corazón sano y unos niveles óptimos de azúcar en raza no solo es conveniente tener en cuenta lo que comemos, sino las horas a las que lo hacemos en relación con el sueño.
Un nuevo estudio de la Universidad Northwestern Medicine, que ha sido revisado por pares, ha personalizado el ayuno noctámbulo alineándolo con el ritmo circadiano de sueño-vigilia de los individuos (un importante regulador de la función cardiovascular y metabólica) sin cambiar su ingesta calórica.
El estudio, publicado en la revista «Arteriosclerosis, Thrombosis, and Vascular Biology» de la Asociación Estadounidense del Corazón, encontró que entre los adultos de mediana etapa y mayores que tienen viejo aventura de enfermedad cardiometabólica, extender el ayuno noctámbulo de los participantes aproximadamente de dos horas, atenuar las luces y no ingerir durante tres horas antiguamente de copular mejoró las medidas de salubridad cardiovascular y metabólica durante el sueño, así como durante el día.
Ventana de ayuno
“Programar nuestra ventana de ayuno para que funcione con los ritmos naturales de abstinencia y sueño del cuerpo puede mejorar la coordinación entre el corazón, el asimilación y el sueño, los cuales trabajan juntos para proteger la salubridad cardiovascular”, afirma en un comunicado la primera autora del estudio, la Dra. Daniela Grimaldi, profesora asociada de investigación de neurología en la división de medicina del sueño en la Aptitud de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern.
Relación con el sueño
«No se tráfico solo de cuánto y qué comes, sino incluso cuándo comes en relación con el sueño, lo que es importante para los beneficios fisiológicos de la viandas restringida en el tiempo», añade la Dra. Phyllis Zee, autora del estudio directora del Centro de Medicina Circadiana y del Sueño y jefa de medicina del sueño en el sección de neurología en Feinberg.
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Investigaciones anteriores han descubierto que solo el 6,8 % de los adultos estadounidenses tenían una salubridad cardiometabólica óptima entre 2017 y 2018. Una mala salubridad cardiometabólica puede provocar enfermedades crónicas, como diabetes tipo 2, enfermedad del hígado grasoso no alcohólico y enfermedades cardiovasculares.
Restricción
La viandas con restricción de tiempo ha seguido aumentando en popularidad porque las investigaciones han demostrado que puede mejorar la salubridad cardiometabólica y competir con las dietas tradicionales con restricción calórica, pero la mayoría de los estudios se han centrado en cuánto tiempo ayunan las personas, no en cómo su ayuno se alinea con su horario de sueño, un negociador esencia en la regulación metabólica.
Tasa de conexión
Teniendo en cuenta la tasa de conexión de casi el 90% en el estudio, el novedoso enfoque del estudio de beneficiarse el período de sueño como áncora para el momento de la viandas con restricción de tiempo puede ser una organización no farmacológica más accesible para mejorar la salubridad cardiometabólica, en particular en adultos de mediana etapa y mayores que tienen un viejo aventura de enfermedad cardiometabólica, dijeron los autores del estudio.
Los autores del estudio, titulado «El ayuno noctámbulo prolongado, formado con el sueño, restablecimiento la función cardiometabólica nocturna y diurna», planean perfeccionar el protocolo de este estudio y llevarlo a ensayos multicéntricos más grandes. Y es que el presente nada más se ha realizado con 39 participantes con sobrepeso u obesidad de 36 a 75 abriles. Pero aún así ha arrojado datos significativos.

En concreto, en el estudio realizado durante 7,5 semanas, los participantes completaron una intervención de ayuno noctámbulo prolongado (de 13 a 16 horas de ayuno) o una condición de control (ayuno habitual de 11 a 13 horas). Entreambos grupos atenuaron las luces tres horas antiguamente de copular. El corro de intervención estaba compuesto por un 80% de mujeres.
Pues acertadamente, las personas que terminaron de ingerir al menos tres horas antiguamente de copular mejoraron los patrones nocturnos de presión arterial (disminución del 3,5 %) y frecuencia cardíaca (disminución del 5%) en comparación con quienes mantuvieron sus hábitos alimenticios habituales.
Sus cuerpos mostraron una disminución más natural en ambas medidas durante el sueño, lo cual es un indicador importante de salubridad cardiovascular. Junto a destacar que sus corazones latían más rápido durante el día cuando estaban activos y más gradual por la tenebrosidad cuando descansaban. Un patrón día-noche más musculoso se relaciona con una mejor salubridad cardiovascular.
Igualmente obtener un mejor control del azúcar en raza durante el día: su páncreas respondió de modo más capaz cuando se lo expuso a la azúcar, lo que sugiere que podría liberar insulina de modo más efectiva y sustentar el azúcar en raza más estable.






