Santo Domingo.– Cuando la copia cae en República Dominicana, no solo desprecio la temperatura, todavía despierta los antojos más tradicionales del paladar criollo. En cada hogar dominicano, los días grises son equivalente de sabores cálidos, caldos reconfortantes y comidas de olla que reúnen a la comunidad. (Seguir leyendo…)





