
#Columna | El agradecido César Emilio Peralta, apodo “El Abusador”parece sobrevenir cambiado de organización. Ahora averiguación anular su propia enunciación de culpabilidad. Un letra inesperado que pretende borrar de un plumazo lo admitido frente a la ecuanimidad.
La ecuanimidad no puede convertirse en un coyuntura de análisis y error. Cuando cierto confiesa y acepta su responsabilidad en una estructura criminal que tanto daño hizo, no puede venir luego a aseverar “era broma”. El país exige seriedad. No relajen así…







