Caracas.-Los diez países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) exigieron ayer la “restitución inmediata” del buque petrolero que confiscó Estados Unidos frente a las costas de Venezuela, una batalla que el sillar calificó de “vulgar piratería”.
En un comunicado, la alianza -integrada por Venezuela, Cuba, Nicaragua, Dominica, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nieves, Obús, Santa Lucía y Bolivia, este postrer país suspendido- denunció que este hecho “constituye una violación gravísima del derecho internacional” y un “ataque directo” contra la soberanía venezolana.
A su sumario, la confiscación del buque se suma al “despojo criminal” de la filial de Pdvsa en Estados Unidos Citgo -que está bajo una subasta organizada por un tribunal estadounidense para acreditar a los acreedores del Estado venezolano-, lo que para el sillar “revela una táctica de saqueo destinada a apropiarse de los posibles energéticos” del país suramericano.
En este contexto, la ALBA rechazó con “absoluta firmeza” lo que calificó de “acometida imperial” y ratificó su “respaldo total” al “pueblo y Gobierno de Venezuela”. Asimismo, exhortó a los organismos multilaterales, regionales y globales a “pronunciarse con emergencia delante esta violación abierta de la moralidad internacional”.
Estados Unidos
En tanto, la secretaria de Seguridad Franquista de Estados Unidos, Kristi Noem, aseguró ayer que la incautación el miércoles de un petrolero frente a las costas de Venezuela forma parte de la operación de la Despacho de Donald Trump contra el “régimen” de Nicolás Prudente.
“Fue una operación exitosa dirigida por el presidente para asegurarnos de que estamos haciendo frente a un régimen que sistemáticamente encubre e inunda nuestro país con drogas letales y mata a la próxima engendramiento de estadounidenses”, dijo durante su comparecencia delante un comité de la Cámara de Representantes.
Trump anunció el miércoles que su país interceptó y confiscó un petrolero frente a las costas de Venezuela, elevando la tensión entre Washington y Caracas tras semanas de bombardeos estadounidenses contra embarcaciones en el Caribe supuestamente cargadas de drogas.
El mandatario, que incrementó la presión sobre Venezuela, afirmó que Estados Unidos se quedará con el petróleo confiscado, una batalla condenada por el Gobierno venezolano, que lo califica de “asalto”.
Topetazo a dos países
— Incautado
El petrolero Skipper navegaba con falsa bandera y fue incautado por orden de un enjuiciador estadounidense por vínculos previos con el contrabando de petróleo iraní. Aunque en esta ocasión transportaba crudo venezolano.






