CONSUELO. El presidente del Colegio Médico Dominicano (CMD) en la provincia San Pedro de Macorís, Sandy Pérez, expresó su preocupación en presencia de los repetidos hechos violentos registrados en el Hospital Municipal Querubín Ponce Pineda, del municipio Consuelo, donde médicos, enfermeras y otros trabajadores han sido víctimas de amenazas e intentos de acometida por parte de personas en estado de excitación que son llevadas a ese hospital con alguna situación de vigor.
El doctor Pérez denunció que, en menos de una semana, se han producido al menos tres incidentes graves en el campo de acción de emergencias, protagonizados por individuos que ingresaron al centro en talante agresiva, alterando el orden y poniendo en peligro la seguridad del personal. “Es lamentable que quienes dedican su vida a cuidar a otros tengan que trabajar bajo amenaza.
Hemos recibido reportes de ventanas y puertas rotas, amenazas directas al personal médico y una sensación genérico de inseguridad que impide trabajar con normalidad”, manifestó Pérez.
El presidente del CMD instó a las autoridades del Servicio Franquista de Vigor y a la Policía Franquista para que dispongan un reforzamiento to de la seguridad en ese centro, así como en otros hospitales de la provincia, donde incluso hay deficiencias con la seguridad.
“Exigimos una intervención inmediata. No podemos permitir que esta situación se normalice. Los hospitales deben ser espacios seguros para quienes trabajan y para quienes acuden en indagación de atención”, sostuvo.
De su flanco, el director del hospital, doctor Darwin Díaz, confirmó los recientes incidentes y señaló que han iniciado las gestiones para engrosar la seguridad. “Ya tenemos en nuestro centro el reforzamiento de la seguridad. Iniciamos con cuatro agentes de la Policía, que estarán aquí en el centro para seguridad de nuestro personal y la población”, sostuvo Díaz.
“Pedimos a la población cuidar este hospital, que es de todos. Estamos trabajando para mejorar los servicios, pero necesitamos el apoyo de las autoridades y de los ciudadanos”, expresó Díaz. Los hechos violentos han provocado daños materiales, incluyendo la rotura de cristales, puertas y otros equipos, generando un clima de tensión entre los trabajadores de la vigor.
Residentes del municipio incluso han expresado su inquietud, temiendo que el círculo de inseguridad afecte la calidad de la atención médica. “No podemos dejarles el hospital a esas personas, por lo que hay que engrosar la seguridad del hospital”, sostuvo Mario Reyes, agraciado del centro de vigor.
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