Loss familiares de clientes fallecidos que tenían fondos depositados en entidades de intermediación financiera pueden obtener a esos posibles, siempre que cumplan con los requisitos legales establecidos para evitar fraudes y asegurar el adecuado proceso.
En el sistema bancario dominicano existen 9,593,712,891 pesos correspondientes a cuentas de personas fallecidassegún reveló Junil Fermíndirectora justo de la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (Aba).
Fermín explicó que la banca múltiple tiene el deber de custodiar y proteger esos fondos en gracia de los herederos legítimosevitando que sean distraídos por terceros no autorizados.
Por esa razón, el pasta no puede entregarse de forma cibernética ni sin un proceso justo debidamente cansado.
Al producirse el fallecimiento de un titular, las cuentas pasan a un estado restringido, lo que significa que se bloquean y dejan de difundir cargos o comisiones. No obstante, el proceso para liberar esos posibles está sujeto a normativas legales y fiscales que requieren la presentación de documentación específica, incluyendo declaraciones sucesorales y otras certificaciones.
Entre las principales causas que retrasan la entrega de los fondos están los conflictos entre herederosasí como la intervención de personas no reconocidas legalmente como beneficiarias.
Es el 1.31% de todas las cuentas
Encima, en algunos casos los montos disponibles no justifican el esfuerzo justo y crematístico que implica pedir los fondos, lo que representa un Desincentivo adicional para las familias.
El proceso debe ser ventilado de forma individual delante cada entidad financiera, con los costos y requerimientos que eso implica.
Según datos de la AbaLas cuentas de clientes fallecidos representan casi nada el 1.31% del total de cuentas del sistema bancario, y los fondos asociados a esas cuentas equivalen al 0.36% del total de las captaciones de la banca múltiple.
En investigación de soluciones, la Aba trabaja en una propuesta que incluye la fusión de los documentos requeridos, así como el fortalecimiento de la coordinación entre las entidades financieras, organismos del Estado, el regulador del sistema financiero y otros gremios.
El objetivo es estimular y simplificar el proceso de entrega de los fondos a los familiares de los clientes fallecidos, respetando siempre el situación justo actual.





