Por José Manuel Jerez
En el ámbito de la política, los negocios, la milicia y hasta en la vida cotidiana, con frecuencia escuchamos cuchichear de “estrategias“ Y “tácticas“. Aunque estos términos suelen utilizarse indistintamente, comprender sus diferencias es crucial para la planificación efectiva y la ejecución exitosa de cualquier objetivo. Este artículo se propone aclarar estos conceptos y destacar cómo se complementan en la habilidad.
La logística es el plan caudillo que se traza para alcanzar una meta a extenso plazo. Representa la visión de conjunto y asegura a preguntas como: ¿Qué queremos conquistar? ¿Por qué lo queremos conquistar? ¿Cuál es nuestra posición frente a las circunstancias actuales y futuras? Una logística implica observación, previsión y toma de decisiones con visión de futuro.
Por ejemplo, en el contexto político, una logística podría ser formar una coalición con otros partidos para conquistar la mayoría en el Congreso. En el mundo empresarial, la logística podría ser expandirse a nuevos mercados internacionales para aumentar la billete en el mercado integral.
Por otro flanco, la táctica se refiere a las acciones específicas que se toman para ejecutar la logística. Son pasos más concretos, detallados y de corto o mediano plazo. Mientras que la logística se centra en el “qué“ y el
“por qué“la táctica se enfoca en el “cómo“ y el “cuándo“.
Siguiendo con el ejemplo político, una táctica sería organizar una rueda de prensa conjunta con los aliados estratégicos para mostrar pelotón delante los votantes. En el mundo corporativo, podría ser difundir una campaña publicitaria específico en una ciudad donde se pretende aumentar la presencia de la marca.
Tanto la logística como la táctica son componentes esenciales del éxito. La logística proporciona la dirección caudillo, mientras que la táctica convierte esa dirección en acciones concretas. Sin una buena logística, las tácticas pueden ser desorganizadas o ineficaces. Sin buenas tácticas, incluso la mejor logística puede fracasar. Por ello, líderes políticos, empresarios, militares y ciudadanos en caudillo deben formarse a identificar, diferenciar y coordinar entreambos niveles de bono para conquistar sus objetivos con poder y sostenibilidad.





