El autor es abogado.
Del 54% que votó en las pasadas elecciones presidenciales (4,365,147 votantes), el PRM y aliados obtuvieron un 57%. LFP se alzó con un 29%. Y el PLD escasamente un 10%. El 96% del universo de los votos válidos fueron a detener a esos tres proyectos políticos. Una cuarta vía es aún parece ser que no es viable (ojalá me equivoque), pues el resto (4%) se distribuyó entre seis candidatos (una media de 0.67%). .
Importante:
Hubo un importante 46% que simplemente decidió no ir a elegir (3,716,469 votantes). Los sectores medios (Clase media media y media suscripción esencialmente). Lo que significa, que la inhibición electoral sigue creciendo exponencialmente desde el 2008 (cinco elecciones consecutivas).
Beneficiario:
¿A quién es que más le conviene que ese 46% siga sin ir a elegir, si es que no sigue subiendo esa partida, como lo ha hecho desde el 2008?
a) Al que está en el gobierno.
b) O a los que están en la competición.
Perjudicado:
Al que no le conviene (sea el gobierno o la competición), sólo tiene una opción para frenar ese absentismo electoral y tratar de triunfar las próximas elecciones presidenciales: Convencer con una propuesta veraz a la clase media que no vota, y que dicha propuesta coincida con al menos algunas de las exigencias de la dietario de ese importante sector de la sociedad.
Si no es así, que no cuenten con que esos votantes de los sectores medios acudirán a elegir en el 2028.
Sociedad de riegos:
Vivimos en una sociedad de riesgos. Hay que contraer riesgos. Si es que hacerle una propuesta a la clase media que se ajuste total o parcialmente a su dietario implica un aventura, como argumentan los tibios que están en los perjudicados, pues que se queden interiormente de su forma de confort.
jpm-am
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