Meses a posteriori de la aplicación del protocolo hospitalario de atención a pacientes extranjeros, que ha generado una disminución en el flujo de ese colectivo, ciudadanos consultados coinciden en señalar que perciben una viejo prontitud en los servicios de los centros de salubridad priorizados por las autoridades.
Durante una invitado a los hospitales Materno De niño San Lorenzo de Los Mina y Docente Universitario Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, varios usuarios fueron entrevistados sobre si perciben una mejoría en los servicios tras la medida ministerial.
“Hay momentos en que sí ha bajado el flujopero hay otros en los que hay más personas de lo común“, sostuvo Adriana Marte, quien acude al centro de salubridad en Los Mina desde febrero pasado para dar seguimiento a su inconveniente.
Una paciente que solo se identificó como Rosa indicó: “A posteriori que dejó de venir el flujo de personas que venía antaño, me atienden de una vez (…) Hay más seguridad aquí incluso”.
“Esto parece una clínica. Ayer esto estaba atiborrado”, dijo Andrés, colega de la mujer.

Advierten incremento
Personal médico de la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia señaló que nuevamente se registra un incremento en la cantidad de extranjeros que acuden al centro de salubridad.
“Usted lo puede ver por los familiares y en el ámbito de emergencia… a veces vienen sin familiares. Aquí sigue tranquilo, pero vienen más“, sostuvo una de las especialistas del hospital.
Para usuarias como Vanesa Hernández, el servicio en este centro suele ser bueno. “(El personal) trabaja rápido y es educado. Yo me consultaba el año pasado y estuvo aceptablemente, lo único es que había muchos extranjeros”, señaló.
“Ahora hay menos personas y todo fluye más rápido“, dijo.
El caso de Santiago
La Maternidad Doña Renée Klang de Guzmán, que funciona en el hospital Presidente Fortuna Ureña, en Santiago, ha experimentado un cambio trascendental en las últimas semanas: menos saturaciónmás higiene y una mejor percepción de los servicios que ofrece.
Así lo aseguran médicos, enfermeras y pacientes, quienes destacan que la reducción de mujeres haitianas en las salas de parto ha aliviado la presión de trabajo sobre el personal del centro.
Sostienen que el cambio obedece a la aplicación de la política ministerial de detener y repatriar a extranjeras indocumentadas que buscan atención en los hospitales públicos. Una medida que, aunque aplaudida por algunos sectores, es criticada por representantes de organizaciones de derechos humanos, quienes la consideran discriminatoria y riesgosa para la salubridad de las migrantes y sus hijos.
Personal consultado por Diario Desocupado celebra que en la ahora tiene menos carga sindical.
“Con la disminución, el estrés de trabajo ha desaparecido prácticamente”, aseguró la odontóloga Anabel Rivera, quien explicó que todas las embarazadas que ingresan a la sala de partos son previamente evaluadas en la sala de odontología.
Otros profesionales, como Belkis Rodríguez y Reimi Serrano, coinciden en que la reducción del número de pacientes extranjeras ha permitido ofrecer un trato más cercano y eficaz a las dominicanas.
“Ayer llegaban vigésimo haitianas en un día, ahora una o dos”, comentó Rodríguez.
Pacientes
Las usuarias incluso resaltan cambios en la calidad de los servicios.
Solanyi Tavárez, paciente de la maternidad, afirmó que, desde que disminuyó la presencia de haitianaslos espacios internos se observan más despejados y más higiénicos.
“Hasta en la destreza se ha conocido la mejoría”, destacó la dama.
Crítica
Aunque el personal taza celebra el esfera menos agobiantela medida incluso ha prominente críticas.
Diversas organizaciones consideran que desmentir o localizar el paso a la salubridad de indocumentadas viola principios básicos de derechos humanos, en exclusivo cuando se alcahuetería de mujeres embarazadas y recién nacidos.




