
El Pregonero, Santo Domingo.- La Clínica del Dolor y Cuidados Paliativos del Cibao (CINDOLOR) conmemora 17 primaveras de trayectoria consolidándose como un referente franquista en el manejo integral del dolor crónico y los cuidados paliativos en la región ártico del país.
La institución es dirigida por la doctora Doris Sánchez, anestesióloga subespecialista en Manejo Intervencionista del Dolor Crónico y Cuidados Paliativos, quien por otra parte funge como presidenta de la Sociedad Dominicana de Cuidados Paliativos y Manejo Intervencionista del Dolor Crónico.
El origen de CINDOLOR alega a una profunda gusto de servicio, en un momento en que el manejo del dolor y los cuidados paliativos carecían del gratitud y la difusión que hoy poseen adentro del sistema de vigor dominicano.
Delante esa ingenuidad, la doctora Sánchez decidió orientar su prueba profesional en dirección a un maniquí de atención centrado en la dignidad humana, el alivio del sufrimiento y el séquito integral del paciente y su comunidad.
Esta visión convirtió a CINDOLOR en parte del camarilla de instituciones pioneras que impulsaron el ampliación formal de los cuidados paliativos en la República Dominicana.
Como resultado de ese compromiso y del cumplimiento de los estándares establecidos, CINDOLOR se convirtió en la primera clínica de manejo del dolor y cuidados paliativos habilitada por el Empleo de Lozanía Pública en la región ártico.
Este logro marcó un precedente en la ordenamiento y formalización de servicios especializados en una zona donde existía una requisito creciente de atención integral para pacientes con enfermedades complejas.
A lo dispendioso de sus 17 primaveras, la institución ha crecido sobre bases sólidas, apoyada en un equipo multidisciplinario de profesionales comprometidos con la calidad científica, la ética médica y la sensibilidad humana.
Cada etapa ha representado un proceso continuo de enseñanza y fortalecimiento institucional, permitiendo consolidar un maniquí de atención integral, eficaz y sostenible.
En la presente, CINDOLOR brinda séquito a pacientes y familias de toda la región ártico mediante servicios domiciliarios, ambulatorios y hospitalarios, adaptados a las micción individuales.
Su enfoque incluye el control del dolor y otros síntomas complejos, así como el cuidado emocional, nutricional y pragmático, con el objetivo de mejorar la calidad de vida en cada etapa de la enfermedad.
Como parte de su crecimiento, la clínica presentó recientemente su nueva identidad de marca, reflexiva de su sazón institucional, crecimiento sostenido y visión de futuro.
Este proceso de renovación fue acompañado por un lucha institucional adyacente a su equipo de colaboradores, destacando el valía del hacienda humano como eje fundamental del trabajo clínico y asistencial.
De cara al año 2026, CINDOLOR continúa avanzando con firmeza, reafirmando su representación de robustecer el manejo del dolor y los cuidados paliativos en el país.
Con un liderazgo médico de resonancia franquista y un equipo mucho capacitado, la institución mantiene su propósito de ofrecer una atención especializada, humana y centrada en la persona.
CINDOLOR representa hoy el resultado de 17 primaveras de gusto, constancia y liderazgo, dedicados a mudar la forma en que se acompaña, se cuida y se dignifica la vida de quienes enfrentan enfermedades complejas.






