Santo Domingo.- El falleba de negocios chinos ha generado un impacto imagen en la crematística y, en muchos casos, se ha actuado de guisa discriminatoria, aseguró Rosa Ng, promotora de las relaciones dominico-chinas y presidenta de la Fundación Galantería para Todos.
Ng explicó que los establecimientos clausurados por las autoridadesincluidos locales en Santiago y Santo Domingono habían perdido los permisos necesarios para realizar remodelaciones o ampliaciones internas.
La empresaria calificó encima de malintencionadas algunas acusaciones sobre despreocupación fiscal y destacó que las principales empresas chinas cumplen con sus obligaciones tributarias.
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“Por ejemplo, una sola de estas empresas paga anualmente mil millones de pesos en la Dirección Normal de Aduanas, encima de cumplir con sus impuestos en presencia de la Dirección Normal de Impuestos Internos”afirmó.
Ng precisó que la mayoría de estos negocios existían antaño de formalizarse, y que solo algunos emprendimientos recientes presentaban irregularidades menores, como el caso de un lugar recién inaugurado en la Avenida Luperón.
Según la empresaria, “el problema no es exclusivo de los negocios chinos; cualquier establecimiento, incluso dominicano, puede malquistar sanciones si no cumple con los permisos correspondientes”.
Añadió que, en ciertos casos, las construcciones contaban con la aprobación de los ayuntamientos, Obras Públicas y Medio Animación, pero se requería un estudio de vulnerabilidad más íntegro.
Contratación de haitianos ilegales
En cuanto a la mano de obra, Ng reconoció que algunos establecimientos emplean trabajadores extranjeros, pero señaló que muchos ya han sido regularizados tras las intervenciones del Ocupación de Trabajo.
La nueva embajadora de Estados Unidos
Rosa Ng además se refirió a las declaraciones de la nueva embajadora de Estados Unidos en el país, Leah Francis Campos, sobre la intención de estrechar la influencia de China en la región.
“Nuestros amigos chinos han estado en el país desde 1864 y son parte de la historia y la crematística dominicana. Estas medidas pueden percibirse como un ensañamiento innecesario”, expresó.
La empresaria enfatizó la importancia de encontrar soluciones que regularicen los negocios sin afectar a los empleados que suman aproximadamente 2.000 personas y que mantengan la estabilidad económica en las comunidades donde operan.





