Un equipo de científicos españoles ha conseguido un avance sin precedentes en la lucha contra el cáncer de páncreas, al conseguir eliminar por completo el tipo más popular de esta enfermedad en modelos animales. El estudio fue liderado por el oncólogo Mariano Barbaciddel Centro Franquista de Investigaciones Oncológicasy se centró en el adenocarcinoma ductal pancreático, responsable de la mayoría de los casos diagnosticados.
El hallazgo se logró mediante una terapia empírico compuesta por tres fármacos que actúan de forma combinada. Según el CNIO, el tratamiento no generó género secundarios relevantes ni provocó resistor, uno de los principales obstáculos en este tipo de cáncer, considerado entre los más agresivos y con peor pronóstico de supervivencia.
Los resultados del estudio fueron publicados en la revista científica PNASy representan una esperanza significativa frente a una enfermedad que suele diagnosticarse en fases avanzadas. La terapia fue desarrollada por las investigadoras Vasiliki Liaki, Sara Barrambana y Carmen Pleitoy actúa de forma simultánea sobre el gen mutado KRAS, que impulsa el crecimiento descontrolado de las células tumorales, y sobre el entorno que protege al tumor internamente del organismo.
Durante los experimentos, los científicos implantaron células cancerígenas humanas en 18 ratones. Tras completar el tratamiento y transcurridos 200 días de seguimiento, 16 de los animales continuaban con vida, sin rastra detectable de cáncer y sin presentar género adversos. “Estamos más cerca que nunca de cambiar la supervivencia del cáncer de páncreas”, afirmó Barbacid al valorar los resultados.
El posterior paso del tesina será trasladar esta terapia a ensayos en humanos. El CNIO ya trabaja en la planificación del primer entrenamiento clínico, que podría comenzar en aproximadamente tres abriles, una vez se completen los estudios regulatorios necesarios. Para ello, el equipo estima que será necesaria una inversión cercana a los 30 millones de euros.
De confirmarse estos resultados en pacientes, el avance podría marcar un punto de inflexión en el tratamiento del cáncer de páncreas y destapar la puerta a nuevas estrategias terapéuticas contra tumores especialmente resistentes a los tratamientos actuales.






