Kuala Lumpur, 25 de octubre 2025 .- Las delegaciones encargadas de las negociaciones comerciales de China y Estados Unidos comenzaron este sábado su nueva ronda de conversaciones en Kuala Lumpur, informó la agencia oficial china Xinhua, en medio de un aumento de tensiones por nuevas restricciones tecnológicas por ambas partes.
«Las delegaciones china y estadounidense se han reunido este sábado por la mañana para departir de asuntos comerciales y económicos», dijo Xinhua en un escueto comunicado.

Según fuentes diplomáticas citadas por el diario hongkonés South China Morning Post, está previsto que ambas comitivas dialoguen hasta la tarde del sábado, y no se descarta que celebren un segundo reunión el domingo.
Arrimar posturas
La cita, acordada tras una flamante videollamada entre las partes, buscará arrimar las posturas entre las mayores potencias mundiales luego de las últimas fricciones comerciales y ayer de la esperada reunión del presidente de EE.UU., Donald Trump, y su par chino, Xi Jinping, el próximo 30 de octubre, según Washington.
En declaraciones a la prensa ayer de partir cerca de Malasia, Trump afirmó este viernes que en su reunión con Xi se debatirán cuestiones agrícolas y se tratará la situación de Taiwán, una isla autogobernada que Pekín considera como «parte inalienable» de su demarcación.
«Tenemos mucho que departir con el presidente Xi, él tiene mucho que departir con nosotros, creo que tendremos una buena reunión», manifestó el mandatario republicano.
La tensión entre ambas potencias
La nueva ascenso de tensiones entre ambas potencias tiene de fondo nuevas restricciones chinas a la exportación de tierras raras, un camarilla de metales esenciales para la industria tecnológica cuyo procesamiento y producción China controla, así como nuevas tarifas portuarias mutuas, entre otros asuntos.
Pekín justificó las restricciones a las exportaciones de tierras raras por motivos de seguridad doméstico, mientras Washington, que impone otras restricciones tecnológicas a China, las calificó de «desproporcionadas».
En respuesta, el presidente estadounidense amenazó con elevar al 100 % los gravámenes a los productos chinos desde el 1 de noviembre.







