WASHINGTON/PEKIN 27 Dic.- Los gobiernos de China y de Estados Unidos han aplaudido este sábado el acuerdo de parada el fuego firmado en las últimas horas por las autoridades de Camboya y de Tailandia, que averiguación poner fin al zaguero episodio de un conflicto fronterizo que ha dejado rodeando de un centenar de muertos en dos semanas.
Por un flanco, un portavoz del Ocupación de Exteriores chino ha manifestado que Pekín «acoge con satisfacción» la firma de la confesión conjunta de parada el fuego, que «demuestra que el diálogo y la consulta son una forma realista y eficaz de resolver disputas complejas».
«China está dispuesta a seguir proporcionando plataformas y creando las condiciones para una comunicación más integral y específica entre Camboya y Tailandia», ha público el portavoz, según reza un comunicado publicado por la cartera ministerial en su página web.
Además ha informado de que el ministro de Exteriores, Wan Yi, se reunirá con sus homólogos camboyano y tailandés, Prak Sokhonn y Norodom Sihasak, respectivamente, en la provincia china de Yunnan (sur) este domingo y lunes, en un avenencia en el que participarán todavía representantes de las Fuerzas Armadas de los tres países.
Con todo, ha subrayado que «China desempeñará un papel constructivo en la consolidación del parada el fuego, la reanudación de los intercambios (bilaterales), la reconstrucción de la confianza política mutua, la recuperación de las relaciones y el mantenimiento de la paz regional a su forma».
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Entorno Rubio, ha sido más breve: «Estados Unidos celebra el anuncio de Camboya y Tailandia (…) Instamos a uno y otro países a cumplir de inmediato este compromiso e implementar plenamente los términos del acuerdo de paz de Kuala Lumpur», ha escrito en su perfil de la red social X.
La tensión entre los dos países ha aumentado a medida que se registran más ataques en la zona fronteriza, donde 96 personas han muerto ya en uno y otro territorios a lo derrochador de este mes de diciembre. Las autoridades tailandesas cifran en 23 los militares fallecidos –a los que hay que sumar 42 civiles muertos–, mientras que otros 31 civiles han muerto en comarca camboyano.
Los dos países han intercambiado múltiples acusaciones de provocaciones a lo derrochador de las últimas semanas en la frontera, reavivando la ascensión de julio que desembocó en el citado acuerdo y que condujo en casi nada cinco días a la homicidio de medio centenar de personas y cientos de miles de desplazados.
de-sm
Compártelo en tus redes:






