Pekín, 11 de Agosto (EFE).- China aplazamiento “esfuerzos” por parte de Estados Unidos para ganar un “resultado positivo basado en la igualdadel respeto y el beneficio mutuo”, a yerro de al punto que un día para que expire la flagrante tregua comercial entre ambas potencias, informaron este lunes fuentes oficiales.
“Esperamos que EE. UU. colabore con China para cumplir con el importante consenso tocado entre los dos jefes de Estado, aproveche el mecanismo de consulta económica y comercial establecido y se esfuerce por ganar un resultado positivo basado en la igualdad, el respeto y el beneficio mutuo”, señaló la portavocía del Empleo chino de Exteriores en un comunicado.
En mayo, las dos partes pactaron en Ginebra la flagrante tregua que expira este martes, la cual fijaba una reducción de 115 puntos porcentuales en las tasas que se habían cruzado desde principios de abril y que entonces se tradujeron en un secuestro comercial ‘de facto’ entre las dos mayores potencias económicas del mundo.
Las dos partes mantuvieron a finales de julio sus últimas conversaciones, en Estocolmo, donde mostraron su voluntad de seguir priorizando el diálogo sobre la subida en una pelea comercial que llegó a amenazar con desordenar las cadenas de suministro y sacudir los mercados.
Tras Estocolmo, el negociador chino Li Chenggang comentó que se había establecido extender la tregua, si proporcionadamente el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, advirtió de que los aranceles sobre las importaciones chinas podrían rondar el 80 u 85 % si no se llegaba a un acuerdo para corregir el flagrante desequilibrio comercial y la “sobrecapacidad” exportadora de Pekín.
No obstante, el propio Greer aseguró luego en una entrevista en la cautiverio CBS que las dos partes están “trabajando” para extender la respiro mientras que el secretario de ComercioHoward Lutnick, señaló que es posible otra pausa “de unos 90 días” más.
El discusión en la hacienda sueca siguió al mantenido en Ginebra, a otro en Londres y a la conversación Telefónica que mantuvieron en junio el presidente estadounidense, Donald Trumpy su homólogo chino, Xi Jinping, para pulir asperezas. EE. UU. llegó a imponer aranceles del 145 % a los productos chinos, mientras que Pekín elevó al 125 % los suyos sobre los estadounidenses, si proporcionadamente luego Washington bajó los gravámenes al 30 % y China al 10 %.
Tras Ginebra, los equipos negociadores volvieron a citarse en junio, esta vez en Londres, con una reunión que se saldó con la aprobación, por parte de Pekín, de solicitudes de exportación sobre las tierras raras.
Estados Unidospor su parte, canceló algunas de las “medidas restrictivas” que había impuesto a China, como los controles a la exportación de chips. Mientras, Trump instó el domingo a China a que cuadruplique sus compras de soja al país norteamericano, poco que algunos analistas interpretan como una condición para extender la tregua.
En los últimos días todavía ha entrado en número una hipotética ratificación a Pekín por importar petróleo de Rusia frente a la negativa del Kremlin a detener la pelea en Ucrania, poco que haría descarrilar las negociaciones.
El país oriental defiende su derecho a sustentar relaciones normales con el resto de sus socios comerciales y rechaza la presión de Triunfoque el viernes mantendrá una histórico reunión con Putin en Alaska que determinaría el rompecabezas disputas entre conspicuo potencias. EFE






