
La orina de los chimpancés contiene altos niveles de subproductos alcohólicos, muy probablemente porque los chimpancés se atiborran regularmente de fruta fermentada, según un nuevo artículo publicado en la revista Biology Letters. Es la evidencia más fresco que respalda una teoría muy debatida sobre los orígenes evolutivos de la distracción humana por el licor.
Como se informó anteriormente, en 2014, el biólogo Robert Dudley de la Universidad de California, Berkeley (UCB), escribió un volumen llamado El macaco borracho: por qué bebemos y abusamos del licor. Su polémica”hipótesis del macaco borracho” propuso que la simpatía humana por el licor se remonta a unos 18 millones de abriles, al origen de los grandes simios, y que la comunicación social y el intercambio de alimentos evolucionaron para identificar mejor la presencia de frutas a distancia. En ese momento, los científicos escépticos insistieron en que esto era poco probable porque los chimpancés y otros primates simplemente no comen frutas ni néctar fermentados.
Pero los informes de primates que hacen precisamente eso han aumentado en las dos décadas siguientes. A principios de este año, informamos que los investigadores habían captado frente a la cámara a chimpancés salvajes participando en lo que parece ser compartir fruta del pan africana fermentada con un contenido alcohólico mensurable. Esos datos de observación fueron la primera evidencia del intercambio de alimentos alcohólicos entre grandes simios no humanos en la naturaleza. Los autores midieron el contenido de licor de la fruta con un práctico alcoholímetro portátil y descubrieron que casi todas las frutas caídas (90 por ciento) contenían poco de alcohol etílico, y las más maduras contenían los niveles más altos: el equivalente a 0,61 por ciento ABV (licor por tamaño).
Y en septiembre pasado, Dudley fue coautor de un papel informando las primeras mediciones del contenido de alcohol etílico de las frutas preferidas por los chimpancés en Costa de Marfil y Uganda, descubriendo que los chimpancés consumen 14 gramos de licor por día, el equivalente a una bebida alcohólica habitual en los EE. UU. Posteriormente de ajustar la masa corporal inferior de los chimpancés, los autores concluyeron que los chimpancés consumen casi dos bebidas por día.
Una tarea ingrata
El ulterior paso fue tomar muestras de la orina de los chimpancés para ver si contenía algún metabolito del licor, como se encontró en un estudio de 2022 sobre monos araña. Esto refinaría aún más las estimaciones sobre la cantidad de fruta cargada de alcohol etílico que comen los chimpancés cada día. Esa ingrata tarea recayó en Aleksey Maro, un estudiante de posgrado de la UCB que pasó el verano pasado en Ngogo, durmiendo en los árboles, protegido de las constantes corrientes por un paraguas, para recoger muestras de orina. Sharifah Namaganda, un estudiante de posgrado ugandés de la Universidad de Michigan, le mostró cómo hacer cuencos poco profundos con bolsas de plástico colgadas de ramitas bifurcadas para una casa recoleta más valioso. Además recogió muestras de charcos de orina en el suelo del bosque.





