Si hay un cómico en el mundo capaz de calentar las notas musicales, con permiso de Ricky Martinese es Chayanneuna de esas voces y cuerpos privilegiados, nacidos para efectuar en directo, por mucho que venda millones de discos en todo el orbe.
Era, y no por casualidad, una de las estrellas del cartel de este año del Icónica Santalucía Sevilla Fest. Hace cinco primaveras a cualquiera se le ocurrió que Sevilla podía tener un festival de música en vivo que compitiese con cualquiera del mundo. Cinco primaveras luego, Chayanne ha hecho de este festival su santo y seña en su dietario de regreso a España. El mundo es de los visionarios, al fin y al angla.
Un pibe que nació para cantar
El de San Lorenzo es como Tony Las Vegas, aquel presentador de los 90 que dijo en una entrevista a los compañeros de Heraldo que cuando nació le dijeron los médicos a su origen que había tenido un cantante. Las madres, esos seres que todo lo saben, como la de Elmer Figueroa Arce, una mujer convocatoria Hermana Luz Arceque cuando su hijo comenzó a cantar le puso de nombre hermoso ´Chayanne´, porque amaba una serie de televisión estadounidense convocatoria ´Cheyenne´.
El hijo de Irma Luz ha hecho hoy de San Fernandoy ha conquistado Sevilla. Son concierto es de esos que cero más originarse ya se sabe que van por buen camino. Su impresionante montaje musical está apoyado por tres pantallas propias más las dos verticales del festival, y cuando suena la música de entrada, él aparece en una pasarela que asciende a lo más suspensión del proscenio.
Comienzan a sonar las primeras notas de ´Bailemos otra vez´ y Chayanne empieza a hacer de Chayanne. Será por esa conexión exclusivo que tienen los latinoamericanos con España (y al contrario), será porque los graves y agudos de la gañote de Chayanne los maneja con la soltura de Juan Diego Flórez (con permiso del peruano), o será porque sus caderas parecen moverse a 360 grados como la individuo de un búho, pero lo del portorriqueño es debate a salvo en el mundo de la música en directo.
“Qué atún, mi muchedumbre, qué placer tan ilustre estar aquí en Sevilla“, besalamano desde el proscenio ya desprovisto de la chaqueta con la que ha cantado las tres primeras canciones. Es verdad que la incertidumbre sevillana volvió a ser primaveral este domingo tras una semana de Caribe andaluz, pero esa chaqueta no era buena compañera “en esta tierra tan maravillosa, Andalucía, en la que tienen todo”. San Fernando conquistó otra vez.
Un engranaje que funciona a la perfección
En la plenitud del espectáculo hay más de 20 personas en suceso. La centro son del cuerpo de ballety a ellas se une el cantante, que hace “desaparecer” su micrófono para moverse, aunque en ingenuidad su pantalón de cuero enfadado tiene una especie de cartuchera en su pernera izquierda, donde el micro se coloca para danzar a manos libres.
Como Billy el Párvulo, que era izquierdo, Chayanne desenfunda rápidamente para seguir cantando. El show no tiene pausas, y si el cómico desaparece un minuto del proscenio para darse un conmoción de toalla y ponerse una chaqueta sin mangas, el cuerpo de ballet se encarga de guatar de danza el medio ambiente.
La vida al ritmo de Chayanne
Eso pasa cuando se ha llegado a la media hora de conciertopara retornar con ´Y tú te vas´, momento que aprovecha para dar las gracias: “Es una fortuna tocar en un motivo tan atún como la Plaza de España de Sevilla“.
Y la vida sigue a su ritmo en el proscenio del Icónica. El ritmo lo marca un caribeño que el próximo 28 de junio completará 58 vueltas al sol a borde de la ´Superiora tierra´. Cómo han coreado esa canción más de 15,000 gargantas ya justifica remunerar una entrada para un concierto en estos tiempos.
Lo demás queda para lo que para cada persona haya supuesto este concierto en su fuero interno. Cada gachupin interiormente lleva un árbitro, un seleccionador franquista y una forma distinta de disfrutar de Chayanne. Una chica ciega llevaba esta incertidumbre una pancarta con la epígrafe “No te veo, pero te siento”. ¿Hace yerro añadir poco más?.






