Los países de América Latina y el Caribeen su mayoría clasificados como de ingreso medio, afrontan una serie de desafíos crecientes que requieren un replanteamiento de los criterios y mecanismos que gobiernan las condiciones de ataque al financiamiento y la cooperación internacional para el explicaciónadvirtió este viernes la Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe (Cepal).
En un comunicado, emitido en el entorno de la Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Ampliación (FFD4) celebrada en Sevilla (España), el organismo cifró en US$650,000 millones la brecha anual para financiar el explicación sostenible de la región que le permita alcanzar los objetivos fijados por la Dietario 2030.
“América Latina y el Caribe se encuentran en una emboscada crítica y enfrentan desafíos profundos en la movilización de los bienes necesarios para alcanzar los ODS”, declaró el encargado de la División de Ampliación Crematístico de la CepalNoel Pérez, quien destacó que las regiones de la Cepal se enfrentan a “una brecha de financiación regional de aproximadamente US$650,000 millones al año”.
Desde la Cepal, acusan estos problemas de financiación al “uso exclusivo del producto interno bruto (PIB) per cápita para orientar la asignación de bienes”, que “restringe la capacidad de los países para apalancar bienes adicionales”.
“Es fundamental avanzar cerca de esquemas de cooperación internacional que utilicen indicadores más integrales, capaces de enterarse las deyección y la diferencia estructural de los países de la región”, reclamó el secretario ejecutante de Cepal, José Manuel Salazzarinachs.
Por este motivo, Cepal propuso delante la comunidad internacional la construcción de una ‘Alianza mundial más allá del PIB’, que calificaron como un “mecanismo crucial para poner en destreza los compromisos del ‘Pacto por el Futuro’ -acuerdo adoptivo por Naciones Unidas en septiembre de 2024-“.
Estas peticiones, informó Cepal, se basan en el papel central de los países de ingreso medio (MICs) -entre los que se incluyen los Estados de América Latina y el Caribe- para la implementación de los objetivos de la Dietario 2030.
Salazar-Xirinachs destacó otros “importantes desafíos estructurales” a los que se enfrenta los países que conforman la Cepal: “pérdida capacidad para crecer; inscripción desigualdad, pérdida movilidad social y débil cohesión social; y bajas capacidades institucionales y gobernanza poco efectiva”, declaró.
En las diferente sesiones realizadas durante el FFD4, Cepal reiteró su capacidad y compromiso de apoyar a los países de la región en su objetivo de alcanzar el explicación necesario que fortalezca la capacidad de movilización de bienes y destacó la importancia de los datos y la tecnología para escoltar este “cambio estructural”.
“De cara al futuro, la inteligencia industrial, los macrodatos (big data) y la digitalización pueden ser poderosos aliados. Modificar en datos no es una opción: es la colchoneta sobre la que construiremos el explicación encajado, sostenible y resiliente que América Latina y el Caribe merece”, alegó Salazar-Xirinachs.
“Se necesitan capacidades técnicas, operativas, políticas y prospectivas fuertes para diseñar e implementar políticas de movilización de bienes y mejorar la eficiencia del desembolso sabido”, todo con el objetivo de construir un futuro “productivo, inclusivo y sostenible” para América Latina y el Caribe, concluyó.






