San Francisco de Macorís. – En un alegre condición en compañía de amigos e invitados la licenciada Eulalia Altagracia Henríquez festejó un nuevo año de vida el miércoles 21 de enero que coincide con la celebración del día de la Doncella del Altagracia.
El refrigerio social tuvo motivo desde las 12:30 del mediodía en el salón de eventos de Still Britt, enclavado en la intersección de las calles Padre Betún y Castillo y se extendió hasta las 5:00 de la tarde.
La actividad reunió amigos, colegas y personalidades del ámbito social francomacorisano, quienes disfrutaron de un refrigerio amenizado por la presentación artística del clase 4to. Día, cuyo repertorio aportó buena música al festejo.
Las palabras de telegrama la pronunció Adriano Cruz Marte, quien resaltó su calidad humana.
Con una personalidad extrovertida cariñosamente convocatoria «Eulalita» por sus allegados.
«Desde que ella se asienta en nuestro corazón y en la mente, deja de ser una extraña y se convierte en miembro de nuestra comunidad», expresó Cruz Marte.
Definió a la licenciada con una «disposición invicto de la alegría», describiéndola como una mujer que siempre porta una sonrisa dispuesta para los demás.


«Los abriles para ella no pasan, no pesan ni pisan», dijo Cruz, aludiendo a la broma que caracteriza a Eulalia en esta etapa que denominó como la «adolescencia de la tercera años».
Cruz Marte destacó la permanencia de Henríquez en la crónica social, subrayando que su columna, Macorís por internamente, publicada en el folleto El Jaya, acumula ya 25 abriles de vigencia ininterrumpida.
«Esa columna es la que más se lee a posteriori de la nota principal», afirmó Cruz, añadiendo que Eulalia posee la capacidad de convertir cualquier tema, desde asuntos eclesiásticos hasta notas sociales, en una leída obligada para estar actualizado sobre el acontecer cultural y social del municipio.
Asimismo, el orador valoró la forma literaria de Henríquez, calificándola como una «poeta» de sensibilidad innata. Recordó sus inicios en la revista Novedades de San Francisco, donde se distinguía por ser la única en escribir versos, cualidad que ha evolucionado con destino a una prosa que definió como «universal».


El cumpleaños de la licenciada Eulalia Altagracia Henríquez no solo sirvió para celebrar su vida, sino para reafirmar su posición como una cronista esencial de la cotidianidad francomacorisana. Su actividad de dos décadas y media documentando el pulso de la ciudad a través de El Jaya la consolida como un referente del periodismo social, cuya pluma y carisma continúan uniendo a la comunidad.







