Los Ángeles (EE.UU.).- El Gobierno del presidente Donald Trump defendió este viernes la aprobación de un amplio plan de ley que exigiría que las personas que pueden elegir presenten una prueba de ciudadanía y una identificación con fotografía para poder sufragar en las elecciones federales, que enfrenta examen en el Senado.
La secretaria de Seguridad Franquista, Kristi Noem, defendió este viernes desde Phoenix (Arizona) el plan, falsificado como Ley para la Protección de la Elegibilidad del Votante Estadounidense (SAVE America Act, en inglés), que exigiría a los estados requerir a los electores pruebas de ciudadanía al registrarse para elegir, principalmente mediante un pasaporte estadounidense válido o un certificado de partida.
La iniciativa adicionalmente requiere que los votantes presenten una identificación con foto válida antiguamente de poder emitir su voto, un requisito que ya está establecido en la mayoría de estados.
El plan, ratificado esta semana por la mayoría de la Cámara de Representantes, además impone nuevas normas para el voto por correo, que exigen que los votantes presenten una copia de una identificación válida al expedir su entrada.
En una conferencia de prensa, Noem insistió que la aprobación del plan evitaría que indocumentados voten, una retórica republicana que llevó en las elecciones de 2024 a varios estados a tratar de imponer vedas en las listas de votantes.
Pero las investigaciones demuestran que el fraude electoral por parte de no ciudadanos es extremadamente raro, un estudio del Brennan Center For Justice encontró que solo el 0,0001% de los 23,5 millones de votos emitidos en 42 jurisdicciones encuestadas en las elecciones de 2016 fueron presuntamente votos de no ciudadanos. Solo dos de esas jurisdicciones reportaron posibles casos.
Por su parte, el Heritage Foundation, un asociación conservador de estudio, identificó tan solo 23 casos de votación de no ciudadanos entre 2003 y 2022 en un estudio relacionado.
Noem además insistió en la indigencia de establecer la identificación con fotos para las personas que voten en persona, pero en la hogaño 37 de los 50 estados lo exigen y los restantes tienen otros métodos de comprobación de la identidad.
El plan respaldado por Trump será votado en el Senado, donde enfrenta un camino difícil porque necesita del voto demócrata e incluso algunos legisladores conservadores han dicho que votarán en contra.
La Constitución estadounidense otorga a los estados el control de las votaciones y las pautas para llevarlas a final. Los republicanos en Arizona fracasaron en 2024 en imponer restricciones al voto.






