Carta a una Apero Vacía

Carta a una Apero Vacía

Señora Apero Vacía, dígame la verdad, usted está vacía por desliz de parentela o por el rótulo que en su espaldera dice: “para un hombre o mujer seria”. Fui a la Cámara de Diputados, donde además encontré una arnés vacía con el mismo rótulo para el diputado más serio, pero estaba vacía.

Como estaba cerca de la otra pendejada, señal Cámara de Senadores entré y ahí además estaba la arnés vacía, a lo allí vi a Antonio Marte, le vocié, “¿Por qué está vacía?” Y él me gritó, “No te escucho, no sé lo que dice.”

Me fui sin la respuesta, porque no pude ver al senador de la provincia Duarte.

Salí y estaba lloviendo. Nadie se dio cuenta que lloraba.

La borrasca protegió mis lágrimas, tenía un ‘tieto’ de sombrilla con un rótulo de un cárcel que me lo regalaron cuando me prestaban moneda porque tenía menos de 60 abriles, como exigen todos los bancos financieros y las llamadas cooperativas de servicio múltiple donde nadie es dueño de la misma, ja, ja, ja, qué risa me da.

Estaba cerca de la iglesia, y por el carro fúnebre y el paquete de flores desechables, me dije, “Esto es un entierro.” Entré y me encontré la misma arnés vacía, pero con un rótulo corto, pero diferente a los del congreso, solo lo decía, “para el próximo que se encuentre con Todopoderoso”. Y yo me senté, todos me vieron y escuché en voz muerto el piropo en la ofrenda, “Ese es un envejecido esquizofrénico que se cree escritor, porque escribe en EL JAYA y en el Caribe”.

Me paré encojonado por todas las miradas de los presentes; como tenía tiempo, entré al salón de las monjitas, donde además había dos sillas vacías con el rótulo en el respaldo que dice: “solo para las monjas de 40 abriles que sean señorita”.

No entendí carencia y me fui a la asamblea del colegio de médicos. Todavía habían tres sillas vacías con un rótulo que decía, “Para el médico opuesto que le cambien el nombre del nuevo hospital regional San Vicente de Paul por un nuevo nombre de un médico que tiene luz y sombra como los demás”.

Querida arnés vacía, amanecí triste y preocupado que el mundo se está quedando solo con sillas vacías sin tener llegado el Catástrofe, el fin del mundo, la presentación de los malos.

Tomé una autobús y me fui al zoológico buscando paz, encontrarme poco diferente a los humanos.

Tremenda sorpresa. Había una reunión de tigres, de puros tigres, algunos con menos pinta, pero no dejaban de ser más tigres que los otros.

Oh, Todopoderoso, Hay una arnés vacía. Al costado había un mico vestido de tigre.

Me la acerqué y le pregunté, “Condenado mico, ¿por qué no te sientas?”

Y él me dijo, “Aprendí con los partidos de izquierda cuando eran grandes, que por no ser prudente, perdieron vigencia porque nunca aprendieron cuando pararse, cuando sentarse y sobre todo cuando se es un mico. Cuando se puede ser tigre, mira el rótulo que dice en el espaldera de la arnés, “solo para King Kong”. Si me siento ahí, me comen los demás tigres y descubren que soy un simple mico, escaso de mí.”

Todos los partidos mayoritarios tienen una arnés vacía con un rótulo por cada partido que dice Joaquín Balaguer, Juan Bosch y por final Peña Gómez y no muy allí una arnés con el nombre de “Trujillo es el Jerarca”. Posteriormente de su crimen ningún partido ha podido sentar un líder de masa. Todos tienen una arnés vacía.

Querida Apero Vacía, cuando llegué del zoológico, me fui al concejo, a la sala capitular. Y habían 13 sillas vacías con un rótulo que decía, “regidores desconocidos de San Francisco de Macorís”.

Nadie sabe de dónde provienen y qué diablo hacen cuando están sentados.

Y por final me fui al cabaret de la calle Sánchez, cerca de la Cañada Magnate, que lleva el nombre de uno de los héroes de la expedición del 1959, Padilla Hernández.

Un poco antiguamente me encontré con un irreflexivo, le pregunté, “¿Cómo se pira ese negocio?” y el irreflexivo todo natural me dijo: “El sacaleches, señor”.

¿Cómo?

Sí, sí, señor, ahí trabaja mi tía.

Me acerqué y vi todas las sillas que estaban ocupadas. Sentí tristeza. No por las sillas ocupadas, sino por la antigüedad de las vacas, pura becerra, algunas con sus cuernos recién nacido que indicaban su tierna antigüedad.

En verdad, habían tres sillas vacías. Con un rótulo en la espalda que decía, seguridad Policía Doméstico.

Cuidadosamente,
Manolo Bonilla.
La Apero Vacía.

Related Posts

Zanja dañado obliga a vehículos a detenerse en el Malecón

Corta, pero muy importante, es la calle San Gerónimo qué ser uno a la Avenida George Washingtonfrente a la Plaza de los Pescadores. Calibrado en ese punto, hay una zona…

El presidente Boric se despide de Pimiento

Santiago.– El presidente saliente de Pimiento, el progresista Gabriel Boric, recibió ayer en el Palacio de La Moneda (sede del Gobierno) al rey Felipe VI de España, que asistirá mañana…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You Missed

Zanja dañado obliga a vehículos a detenerse en el Malecón

Zanja dañado obliga a vehículos a detenerse en el Malecón

Decenas clientes BHD disfrutan del Clásico Mundial de Béisbol | AlMomento.net

Decenas clientes BHD disfrutan del Clásico Mundial de Béisbol | AlMomento.net

Yves Rocher celebra su primera división en RD

Yves Rocher celebra su primera división en RD

Los límites del pensamiento burbuja: cómo la IA rompe toda vínculo histórica

Los límites del pensamiento burbuja: cómo la IA rompe toda vínculo histórica

Clientes del Lado BHD disfrutan del Clásico Mundial de Béisbol 2026

Clientes del Lado BHD disfrutan del Clásico Mundial de Béisbol 2026

Denuncian escasez de medicamentos en Farmacias del Pueblo – Remolacha

Denuncian escasez de medicamentos en Farmacias del Pueblo – Remolacha