
Querido Altísimo, te juro y te perjuro que la frase “Altísimo ha muerto” no la dije yo.
Ese es un imprudente inteligentísimo, que se sienta en un parcialidad en el Parque Duarte, cerca donde se sientan un categoría de vagos que son muy buena clan, algunos son desocupados que tienen más de 10 abriles sin trabajo. Hablan de todo, menos de Altísimo.
El Alienado siempre está sentado al banda de otra loca que al sostener de la clan trabajó en un parcialidad de los llamados Comercial.
El Alienado, inteligente siempre anda con tres libros en una mochila vieja, con más desaliñado que la cañada de la Sánchez, que lleva el nombre de un héroe o mártir de la expedición del 59, Guillermo Padilla Hernández, pero el imprudente cuando suele sacar sus tres libros, Exhalación de luz, limpian el parcialidad, su mochila se vuelve una vasija de poemas.
El primer texto se flama: El elogio a la manía, de Erasmo de Rotterdam; el segundo texto: Altísimo ha muerto de Stephen Hopkins; y el texto: El imprudente, de Friedrich Nietzsche.
Querido Altísimo, dice el Alienado, pero no yo, que todas las iglesias cristianas viven por la ayuda de la moneda del César y nadie puede pelar a quien le da comida.
Por eso sus mejores representantes de esa iglesia son eruditos y hablan el verbo de las sandeces y se montan en el heroína de Don Altruista para combatir enérgicamente, los molinos de singladura y exceptuar el capitalismo que es una sacralización divina creada por Altísimo ayer de morirse.
Y ellos haciéndose los locos delante los actos criminales de Israel contra Palestina.
Se hacen el imprudente con el cerco de Cuba por parte de Estados Unidos que al sostener de una diestro cubana, si Donald Trump quita el cerco por 21 días, eso podría producir para Cuba 12 millones de dólares, que darían para comprar todas las insulinas para todos los enfermos diabéticos cubanos.
Querido Altísimo, el Alienado dice, no yo, que la crimen se produjo cuando el Arcaico Testamento, cuando usted produjo el asombro sexual con Abraham y Sara, que siendo dos ancianos Sara sale preñada de Isaac y este produce dos pueblos que hoy son enemigos. Pero Abraham se aprovechó del asombro sexual de Altísimo y preñó dos mujeres más que asimismo le dieron hijos que hoy son pueblos diferentes y enemigos.
O sea, que los conflictos de la desavenencia de hoy presente es un problema de falda y braguetas hace varios siglos.
Querido Altísimo, el Alienado del parque dice una verdad que yo asimismo lo apoyo. Él dice que los dos filósofos, Stephen y Friedrich, no dicen que Altísimo ha muerto de verdad, sino que la crisis humana está dividida en tres grupos.
Uno se olvidó de Altísimo. El otro categoría, Altísimo nunca le ha llegado. Y el tercer categoría solo cree en la inteligencia industrial.
Pero los peores grupos no son los ateos, porque son los más sinceros. Dicen en voz entrada, «No creo en Altísimo.»
Querido Altísimo, los más malos de los grupos que quedan en la sociedad son las iglesias que hablan de un Altísimo que no eres tú.
Por ejemplo, hay una universidad emplazamiento católica donde los estudiantes se gradúan sin conocer el Padre Nuestro y ni los 10 mandamientos. Un categoría de pastores pobres, muy pobres que piden en las calles, y si tú no les das nulo, te mandan al diablo. Pero hay un categoría de ricos que dicen ser ricos Gracias a Altísimo, pero el Altísimo que está muerto.
Querido Altísimo, en el alma de los exmarido que matan a la exesposa, los hijos, la suegra, los vecinos y hasta mí, el escritor de cartas, si ese hijo de puta me encuentra en ese momento, asimismo me mata.
Ayer jugué un loto en tu nombre. Siquiera salió, pero al Alienado del parque le pregunté, «Alienado, ¿por qué mi mala suerte?» Y él me dijo, «No leíste en las redes que Altísimo ha muerto”.
Cercanamente,
Altísimo no ha muerto.






