República Dominicana.–El más flamante casualidad en la Circunvalación de Baní dejó una número difícil de ignorar: un hombre perdió la vida mientras viajaba anejo a su esposa y sus hijas. Ellas sobrevivieron. Él no regresará a casa. Más allá de lo que determinen las investigaciones, hay una verdad que no admite evasivas: cada osadía imprudente al volante puede marcar a una comunidad para siempre. (Seguir leyendo…)
*Noticiario República Dominicana







