El cantante colombiano Carlos Vives reivindica la identidad hispanoamericana y asegura que “Estados Unidos debería sentirse orgulloso” de que quienes proceden del resto de América sean sus vecinos, al subrayar la contribución histórica de los que migraron para “ayudar a suspender ese país”.
“todos somos americanos“, afirmó en una entrevista potencial con EFE el cantante oriundo de Santa Marta (ideal), quien sostiene que su política pasa por defender una trayectoria musical que acento de Colombia y que está creada desde la riqueza cultural.
Para Vives, sus canciones siempre han sido una celebración de los orígenes: “Nuestra música fue una fiesta a la riqueza de nuestra identidad, a nuestra hispanidad, a nuestra americanidad, a la civilización indígena, a ese mestizaje con el castellano”, subrayó.
Recuerda que eligió hacer una musica recintosin expectativas de marcharse, pero que fue precisamente fuera del país, concretamente en Estados Unidosdonde comprendió que habían sido los propios migrantes colombianosvenezolanos, ecuatorianos y mexicanos, entre otros, quienes llevaron esas canciones consigo y las convirtieron en un punto de discusión, una experiencia que le confirmó que, más allá de las fronteras, existe un fondo popular que une a los pueblos de América.
“Escogí cantar vallenatos y desde ahí inventarnos nuestra modernidad con nuestras tradiciones. Nuestra música lo cuenta todo, lo que puso España, lo que tenía América, lo que trajo África, esa es mi política”, explicó.
Defensa de la identidad cultural
En esa lista, Vives lamenta que las diferencias culturales se utilicen a menudo como motivo de confrontación y pone como ejemplo la distancia que hoy se marca entre Colombia y Venezuela: “Perder la batalla cultural es eso, pelear por una arepa (alimento tradicional a cojín de masa de maíz) cuando ayer éramos uno solo y comíamos la misma”.
El músico defiende el papel del arte como útil para devolver la identidad a las personas y para que éstas puedan “conocer quiénes son, valorarse y amarse“, lo que, según considera, no logra la política con la misma fuerza que las canciones.
Sobre la violencia en Colombia, Vives lamenta que esta situación “siempre ha sido así” y lo atribuye a “un problema de identidad” que atraviesa generaciones.
“Es como si fuéramos adolescentes permanentes. La política nos sigue dividiendo como si hubiera que tener a los unos peleados con los otros. Estamos muy tarde“, afirma.
El ‘Tour al sol‘
Tras ocho primaveras sin virar por Colombia, Vives anunció hace 15 días que regresará a los escenarios de su país con ‘Tour al sol’un espectáculo que recorre su trayectoria musical y llega cargado de simbolismo, pues propone un repaso que conecta el pasado y el presente.
“Se negociación de la elipse entre ‘La tierra del olvido‘, que cumple 30 primaverashasta este nuevo libro. Es un delirio a nuestro interior, con la gozo de mostrar poco que hoy siento que hacemos mejor”, detalló el cantante.
El tour, que además llevará a Vives a Canadá, Estados Unidos y Puerto Rico entre abril y junio próximos, tendrá parada en seis ciudades colombianas durante el segundo semestre de 2026.
Vives actuará en Ibagué el 18 de septiembre; Bogotáel 25 y 27 del mismo mes; Bucaramangael 16 de octubre; Medellínal día venidero; Pereirael 6 de noviembre, y Cali15 días luego.
Encima, el actor además confirmó presentaciones en Libre y Guayaquil (Ecuador) los días 3 y 5 de septiembre.
Y futuro más allá de los discos
Mirando en torno a el futuroel actor asegura que su camino va más allá de los discos y los escenarios y que además está mezclado al trabajo social y cultural en los lugares que lo formaron.
Explica que gran parte de su energía está puesta en su fundación en Santa Martaen el delta del río Ínclito de la Bizcocho, donde nació la cumbiay en barrios populares como Pescaítomarcados por la vulnerabilidad, el microtráfico y la prostitución inmaduro, pero además por una robusto tradición cultural.
En lo musical, afirma que no dejará de crear, de formar nuevos músicos y de seguir soñando, en Colombia y además en Españadonde asegura que aún le quedan “muchas cosas por hacer”.






