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Carlos Sánchez mira en dirección a antes, a sus vigésimo y tantos primaveras, sin deudas, sin muchachos, sin dolor de espalda, creyendo que lo tenía todo claro. Lo que no sabía era que primaveras posteriormente estaría en plena crisis de media vida: con dos hijos, preguntas existenciales y discusiones sobre quién dejó la luz del baño prendida.
Además, hay que resaltarlo, cosechando sus logros personales en una dominio del humor que él fue de los pioneros locales y que hoy goza de buena lozanía escénica.
Hace dos décadas decidió dejar sus estudios de leyes y cotejar en una novedad en la cuadro dominicana: el “stand up comedy”, un estilo de hacer reír con el que se granjeó un nombre y muchos adeptos, que fueron aumentando con el tiempo.
“Cuando comencé, este tipo de humor era casi desconocido aquí. La muchedumbre estaba muy acostumbrada al chiste de Pepito, al borracho… Y aunque la pasaban proporcionadamente en mis shows me decían: ‘Te faltaron los chistes’. Yo les decía: ‘¡Pero toda la tenebrosidad fue chistes!’, solo que en otro formato”, afirma.
Adicionalmente, su “atreveimiento” dio paso a una nueva procreación de talentos: “Cuando yo era el único, era como el psicótico aquel que deje solo en el ambiente. Pero ahora que somos muchos, se ve que es un arte, una industria”.
Desde esa época de inicios del siglo XXI, su presencia es habitual en diferentes presentaciones y shows especiales como su próximo: “Crisis de media vida”, que llevará a la sala Mayor Avilés Calado del Palacio de Bellas Artes los días 26, 27 y 28 de junio. Ya la primera tenebrosidad está “sold out”.
Realidades
Carlos Sánchez prepara una reflexiva efectividad del hombre: “La crisis existencial propia de los 40”. La idea de la puesta en cuadro nació durante un “examen médico incómodo”, cuando el humorista viajó a través de pensamientos profundos, cayendo en la efectividad de que esa era su ingreso a una nueva etapa de la vida.
“El examen de la próstata es el símbolo valentísimo de esta etapa”, explicó Sánchez, aprovechando ese momento para meditar sobre el paso del tiempo, comprar las expectativas incumplidas y la inevitabilidad del futuro.
Carlos Sánchez define el momento exacto en que a muchos hombres les da por comprarse un carro deportivo, ponerse bermuditas y buscarse una novia 20 primaveras beocio.
“Yo, con mis 46 primaveras ya estoy en esa etapa, pero todavía no he hecho nulo de eso -dice entre carcajadas-, uno, por errata de cuarto, y otro, porque amo mucho a mi esposa. Adicionalmente, si lo intento ella me arranca la cabecera”.
Desde 2021
La producción del show ha sido un proceso liberal y accidentado. Originalmente previsto para 2021, fue pospuesto en varias ocasiones correcto a la pandemia y problemas técnicos en la sala. Han pasado casi cinco primaveras esperando esta presentación en Bellas Artes.
“Lo teníamos pautado para 2021, pero morapio la pandemia. Luego fue un lío con el céfiro acondicionado del teatro, pero por fin tenemos aniversario. Estoy emocionado, ansioso y muy ilusionado. Para mí, estar en Bellas Artes es un hito, porque aunque he participado antiguamente en obras de teatro ahí, nunca había presentado mis monólogos en ese ambiente tan significativo”.
Los primaveras de economizar chistes sobre ancianos y contar situaciones con las que creció de gurí lo llevó a construir una estructura en tres actos: “Dónde estoy, de dónde vengo y adónde voy”, representando el presente, la infancia y la vejez.
Para lo que queda del año, “Crisis de media vida” será su postrer show en Santo Domingo, pero tiene en dietario presentaciones en otras provincias y una próxima expedición por Estados Unidos.
Para el diestro humorista, su nueva comedia no es solo entretenimiento, es un medio por el cual el divulgado puede cuestionarse, en esta ocasión, sobre la natural transición humana.
“A los 20 uno cree que tiene todo el tiempo del mundo, a los 40 ya uno siente el cansancio, los dolores y empieza a pensar en la retiro”, comentó.






