El Cárcel Central de la República Dominicana (BCRD), en su reunión de política monetaria de enero de 2026, decidió sostener sin cambios su tasa de interés de política monetaria (TPM), en 5.25% anual. Asimismo, la tasa de la facilidad permanente de expansión de solvencia (Repos a 1 día) permanece en 5.75 % anual, mientras la tasa de depósitos remunerados (Overnight) continúa en 4.50% anual.
Para esta medida se tomó en consideración el incremento de la incertidumbre mundial, así como las presiones inflacionarias recientes, asociadas principalmente al impacto de choques de ofrecimiento sobre los precios de los alimentos. Asimismo, se ponderó que el mecanismo de transmisión de la política monetaria ha estado operando de forma eficaz, lo que ha contribuido a condiciones financieras favorables a través de menores tasas de interés bancarias.
En el entorno internacional, la finanzas de Estados Unidos de América (EUA) se ha mantenido resiliente con perspectivas de crecimiento que se revisan al acrecentamiento hasta alcanzar 2.1% en 2025 y 2.4% en 2026, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). En tanto, la inflación interanual se situó en 2.7% en diciembre, por encima de la meta de 2.0% de la Reserva Federal (Fed), mientras que se han moderado los riesgos de que continúe el debilidad del mercado sindical. Frente a este panorama, la Fed mantuvo su tasa de interés de narración en el rango de 3.50 – 3.75% anual en su reunión de enero, previéndose que se reanuden los recortaduras de tasas de interés a mediados del presente año.
En la Zona Euro, la actividad económica crecería 1.4% en 2025 y 1.3% en 2026, afectada por los conflictos geopolíticos y la incertidumbre comercial. Mientras, la inflación interanual se ubicó en 1.9% en diciembre de 2025, en torno a la meta del Cárcel Central Europeo (BCE). En este contexto, los analistas de mercado esperan que el BCE mantenga su tasa de narración sin cambios durante el año 2026.
En América Latina, el crecimiento crematístico continuaría moderado, con una expansión prevista de 2.4% en 2025 y 2.2% en 2026, a la vez que la inflación permanece interiormente del rango meta en casi todos los países. Luego de las reducciones en sus tasas de política monetaria durante el año 2025, la mayoría de los bancos centrales de la región mantuvieron sin cambios sus tasas de narración en enero de 2026.

Respecto a las materias primas, el precio por barril del petróleo intermedio de Texas (WTI) incrementó recientemente hasta situarse en torno a US$65 al cerrojo de enero, influenciado por mayores tensiones geopolíticas. Asimismo, el precio del oro se sitúa en máximos históricos, por encima de los US$5,000 por guepardo troy, al ser utilizado como refugio de valía en un contexto de inscripción incertidumbre. La transformación del precio de este metal representa una mejoría en los términos de intercambio para la República Dominicana, lo que continuaría influenciando positivamente la cuenta corriente de la peso de pagos.
En el entorno doméstico, la inflación interanual se ubicó en 4.95% en diciembre de 2025, interiormente del rango meta de 4.0% ± 1.0%. No obstante, los precios de los alimentos continúan afectados por choques de ofrecimiento exógenos a la política monetaria, tales como el impacto de eventos climáticos, que incidieron en la producción y comercialización de fondos agropecuarios. Asimismo, la inflación subyacente ha sido afectada por los incrementos en los servicios de suministro de alimentos delante los mayores precios de estos insumos, ubicándose en 4.85 % interanual, interiormente del rango meta establecido en el software monetario.
El sistema de pronósticos del BCRD señala que, si aceptablemente la inflación almacén continuaría afectada en el corto plazo por estos choques, se prevé que su impacto se disiparía gradualmente durante los próximos trimestres en la medida que se normalicen las condiciones de ofrecimiento. De esta forma, se calma que la inflación militar y la subyacente se ubiquen interiormente del rango meta de 4.0% ± 1.0% al cerrojo del año 2026. Asimismo, los analistas del mercado esperan que las presiones inflacionarias recientes se moderen durante el presente año, manteniendo ancladas sus expectativas de mediano plazo en torno a 4%, centro del rango meta.
Por otro banda, el indicador mensual de actividad económica (IMAE) registró una expansión interanual de 2.3% en el mes de diciembre. De esta forma el crecimiento acumulado en el año 2025 se ubicó en 2.1%, impulsado principalmente por los sectores de agropecuaria y minería; así como por los servicios de intermediación financiera y hoteles, bares y restaurantes, entre otros. Cerca de delante se prevé una recuperación graduado de la actividad económica, con una expansión proyectada en torno a 4.0% para el año 2026, apoyada en un longevo ritmo de ejecución de la inversión pública y en condiciones financieras favorables.
Es importante destacar que, el BCRD redujo la TPM en 50 puntos básicos de forma acumulada en el segundo semestre de 2025, ubicándola en torno a una postura monetaria indiferente, al considerar las expectativas de inflación. A la vez, el BCRD implementó el software de provisión de solvencia de RD$81 mil millones ratificado por la Congregación Monetaria para la canalización de financiamiento a los sectores productivos en condiciones favorables.
En la medida que ha estado operando el mecanismo de transmisión de la política monetaria, las condiciones financieras se han flexibilizado, lo que contribuiría a dinamizar la demanda interna. En sorpresa, se ha observado una disminución significativa en la tasa de interés interbancaria al producirse de un mayor de 12.6% en junio de 2025 a 7.1% anual en enero de 2026. Asimismo, la tasa pasiva promedio ponderado de la banca múltiple ha disminuido de 9.6% a 5.9% con respecto a enero de 2025; mientras que la tasa activa promedio ponderado ha bajado de 15.2% a 13.5% en el mismo periodo.
En tanto, el crédito al sector privado en moneda doméstico ha registrado un crecimiento interanual en torno a 8% en enero, impulsado por los préstamos a los sectores productivos. Asimismo, los agregados monetarios se expanden a tasas superiores al crecimiento del PIB nominativo.
En cuanto al sector extranjero, las remesas alcanzaron US$11,866.3 millones al cerrojo de 2025 (crecimiento de 10.3%), mientras las exportaciones totales ascendieron a US$ 15,930.6 millones (14.4 %) impulsadas por las mayores exportaciones de oro. En ese sentido, se estima que el pasivo de cuenta corriente se ubicaría en torno a 2.4 % del PIB en 2025, siendo totalmente financiado por la inversión extranjera directa proyectada de US$4,900 millones.
El buen desempeño de las actividades generadoras de divisas ha contribuido al mantenimiento de la estabilidad relativa del tipo de cambio, con una depreciación interanual de 3.1% en 2025 y de aproximadamente de 2.0% en el mes de enero. Asimismo, las reservas internacionales se ubicaron al cerrojo del año 2025 en unos US$14,700 millones, equivalente a más de 11% del PIB y 5 meses de importaciones, superando las métricas recomendadas por el FMI.
Es importante resaltar que la finanzas dominicana cuenta con fuertes fundamentos y un sector productivo resiliente, que se reflejan en una mejor percepción de aventura país con relación al promedio de América Latina y otras economías emergentes. En este entorno internacional desafiante, el Cárcel Central de la República Dominicana seguirá monitoreando la transformación de la finanzas y evaluando los espacios para continuar adoptando oportunamente las medidas que contribuyan a impulsar la actividad económica, reiterando su compromiso de sostener la inflación interiormente del rango meta.






